En una casa con dos piezas, un living y una cocina, vivía una familia. En ella vive Pablo de 13 año, su hermana Paula de 20, y una perrita.En ese momento estaba encendido el televisor y pasaban el informativo. El señor de la televisión da una noticia:Periodista: - Ayer encontraron el cuerpo de una mujer joven. Los dos hermanos no escucharon la noticia porque preparando la comida. Más tarde, Paula estaba limpiando el living, de pronto vio que algo había debajo del sillón. La muchacha agarro con la mano el objeto, vio que era un revólver y llamó a su hermano. Paula: - Pablo!, Pablo! ¡ven para acá que encontré algo!.Pablo se encontraba en su pieza, jugando con la computadora. Escuchó a su hermana, fue enseguida para allá, y le pregunto:Pablo: -¿Qué té pasa?, ¿porqué me llamaste Paula?. Paula: - ¡Mira qué encontré debajo de este sillón, un revólver!.Pablo: - ¿Un revólver?, ¿De quién ese este revólver?.Paula: - ¡Qué sé yo, de quién es!.Pablo: - Llama a la policía, dijo Pablo.Llamaron a la policía y ésta vino enseguida. Llegó el teniente y les dijo:Teniente: - Yo soy el teniente José‚ ustedes ¿cómo se llaman?Paula: - Yo soy Paula mi hermano es Pablo.Teniente: - Viven solos?.Paula: - Mis padres están de vacaciones.Teniente - Cuéntenme qué fue lo que vieron. Paula: - Nosotros no vimos ni escuchamos nada. Lo único que encontramos fue este revólver. Mi novio y yo llegamos a las 2 de la mañana.Teniente: - ¿Cómo se llama tu novio?.Paula: - Se llama Rolo Fuente.Se terminó la entrevista. El teniente le ordenó a un policía que se llevara el revólver para revisar las huellas digitales, también le pidió que investigue al novio de la chica.A la mañana siguiente el teniente estaba en su oficina sentado en la silla, cuando llegó el policía y le entregó un papel en su mano. El teniente leyó el informe con atención, supo de quién era ese revólver y quién mató a la chica.Mientas tanto, en la casa, los dos hermanos se encontraban jugando a las cartas. En ese momento, golpean la puerta, Paula se levanta para atender. Mira por el agujero de la puerta y la abre. Era su novio, entró a la casa y preguntó:Novio: - ¿Qué estás haciendo en este momento?.Paula: - Estoy jugando un partido de cartas con mi hermano. ¿Querés jugar con nosotros?.Novio: - Bueno sí qui... No terminó la frase, cuando golpearon la puerta. Paula fue a atender, nuevamente abrió la puerta y era el teniente. Paula dice:Paula: - Oh!, teniente! ¿Pasó algo?, ¡Pase, pase, adelante!El teniente entró, y dijo:Teniente: - Vaya, vaya! ¡Qué sorpresa que estén todos ustedes acá! ¡Ya sé de quién es el revólver!Paula: - ¿De quién es ese revólver? - dijo, Paula.Teniente - Muy bien ahora estamos todos. Perdónenme, me hacen un lugar para sentarme?Paula: - Sí, en este lugar, en el living.Se sentaron en un sillón, en el que Paula había encontrado el revólver. Pablo también se sentó y el teniente empezó su relato.Teniente: – Por dónde empezamos... Usted Paula se encontró con ese revólver y sorprendida llamó a su hermano, ¿verdad?Paula: – Sí, verdad.Teniente: - Muy bien, entonces continuemos con este asunto. Usted y su novio llegaron a la madrugada, usted despidió su novio y entró a su casa.Paula: – Correcto.Teniente: – Su novio dio media vuelta y en ese momento se le cayó el arma al suelo. ¿Verdad señor Rolo Fuerte?No le contestó la pregunta y se quedó como paralizado. La chica le dijo al teniente.Paula: - ¡No puede ser, mi novio no tenía el arma! ¿Cómo entra el arma a mi casa?. Teniente: - Si señorita, eso es verdad. Un día antes encontraron a una mujer asesinada. ¿Se preguntarán cómo llegué a ésta conclusión? Porque las huellas que tenía el arma pertenecen a su novio. El arma se le cayó y su perrito al encontrar el revólver lo llevó adentro de la casa y lo escondió debajo del sillón. ¿Hay otra pregunta?Nadie contestó, se quedaron todos mudos. El teniente le dijo al sujeto:Teniente: - Usted está arrestado por el crimen de esa joven. El teniente agarró al sujeto, le puso las esposas y se lo llevó preso.Pasaron tres semanas, llegaron los padres y los chicos les contaron todo lo sucedido. Autor: Héctor D burini
viernes, 18 de diciembre de 2009
¿De quién es este revólver?
En una casa con dos piezas, un living y una cocina, vivía una familia. En ella vive Pablo de 13 año, su hermana Paula de 20, y una perrita.En ese momento estaba encendido el televisor y pasaban el informativo. El señor de la televisión da una noticia:Periodista: - Ayer encontraron el cuerpo de una mujer joven. Los dos hermanos no escucharon la noticia porque preparando la comida. Más tarde, Paula estaba limpiando el living, de pronto vio que algo había debajo del sillón. La muchacha agarro con la mano el objeto, vio que era un revólver y llamó a su hermano. Paula: - Pablo!, Pablo! ¡ven para acá que encontré algo!.Pablo se encontraba en su pieza, jugando con la computadora. Escuchó a su hermana, fue enseguida para allá, y le pregunto:Pablo: -¿Qué té pasa?, ¿porqué me llamaste Paula?. Paula: - ¡Mira qué encontré debajo de este sillón, un revólver!.Pablo: - ¿Un revólver?, ¿De quién ese este revólver?.Paula: - ¡Qué sé yo, de quién es!.Pablo: - Llama a la policía, dijo Pablo.Llamaron a la policía y ésta vino enseguida. Llegó el teniente y les dijo:Teniente: - Yo soy el teniente José‚ ustedes ¿cómo se llaman?Paula: - Yo soy Paula mi hermano es Pablo.Teniente: - Viven solos?.Paula: - Mis padres están de vacaciones.Teniente - Cuéntenme qué fue lo que vieron. Paula: - Nosotros no vimos ni escuchamos nada. Lo único que encontramos fue este revólver. Mi novio y yo llegamos a las 2 de la mañana.Teniente: - ¿Cómo se llama tu novio?.Paula: - Se llama Rolo Fuente.Se terminó la entrevista. El teniente le ordenó a un policía que se llevara el revólver para revisar las huellas digitales, también le pidió que investigue al novio de la chica.A la mañana siguiente el teniente estaba en su oficina sentado en la silla, cuando llegó el policía y le entregó un papel en su mano. El teniente leyó el informe con atención, supo de quién era ese revólver y quién mató a la chica.Mientas tanto, en la casa, los dos hermanos se encontraban jugando a las cartas. En ese momento, golpean la puerta, Paula se levanta para atender. Mira por el agujero de la puerta y la abre. Era su novio, entró a la casa y preguntó:Novio: - ¿Qué estás haciendo en este momento?.Paula: - Estoy jugando un partido de cartas con mi hermano. ¿Querés jugar con nosotros?.Novio: - Bueno sí qui... No terminó la frase, cuando golpearon la puerta. Paula fue a atender, nuevamente abrió la puerta y era el teniente. Paula dice:Paula: - Oh!, teniente! ¿Pasó algo?, ¡Pase, pase, adelante!El teniente entró, y dijo:Teniente: - Vaya, vaya! ¡Qué sorpresa que estén todos ustedes acá! ¡Ya sé de quién es el revólver!Paula: - ¿De quién es ese revólver? - dijo, Paula.Teniente - Muy bien ahora estamos todos. Perdónenme, me hacen un lugar para sentarme?Paula: - Sí, en este lugar, en el living.Se sentaron en un sillón, en el que Paula había encontrado el revólver. Pablo también se sentó y el teniente empezó su relato.Teniente: – Por dónde empezamos... Usted Paula se encontró con ese revólver y sorprendida llamó a su hermano, ¿verdad?Paula: – Sí, verdad.Teniente: - Muy bien, entonces continuemos con este asunto. Usted y su novio llegaron a la madrugada, usted despidió su novio y entró a su casa.Paula: – Correcto.Teniente: – Su novio dio media vuelta y en ese momento se le cayó el arma al suelo. ¿Verdad señor Rolo Fuerte?No le contestó la pregunta y se quedó como paralizado. La chica le dijo al teniente.Paula: - ¡No puede ser, mi novio no tenía el arma! ¿Cómo entra el arma a mi casa?. Teniente: - Si señorita, eso es verdad. Un día antes encontraron a una mujer asesinada. ¿Se preguntarán cómo llegué a ésta conclusión? Porque las huellas que tenía el arma pertenecen a su novio. El arma se le cayó y su perrito al encontrar el revólver lo llevó adentro de la casa y lo escondió debajo del sillón. ¿Hay otra pregunta?Nadie contestó, se quedaron todos mudos. El teniente le dijo al sujeto:Teniente: - Usted está arrestado por el crimen de esa joven. El teniente agarró al sujeto, le puso las esposas y se lo llevó preso.Pasaron tres semanas, llegaron los padres y los chicos les contaron todo lo sucedido. Autor: Héctor D burini
El Viaje
En pleno centro Rosario, viven dos muchachos, Manuel de 25 años y Tito de 23, sus casas están enfrente.
Manuel vive solo en una casa grande y sus padres viven en Salta. Antes de venirse a vivir a Rosario los padres le contaron que tenia un hermano menor pero que se lo habían sacado al nacer. Ellos lo buscaron por todos lados pero no lo encontraron.
Manuel se quedó con muchas dudas respecto del nacimiento y robo de su hermano y decidió buscarlo en Salta Manuel encontró a una señora que también había estado en esos días en el hospital y le contó todo lo que ella sabia.
Manuel guarda la información en secreto hasta poder encontrarse con su hermano.
Se amigo Tito vive enfrente, en una casa con su madre y su padre. Él tuvo un accidente cuando estaba pintando el techo de su casa, se cayó de la escalera al piso, se rompió la espina dorsal y está en una silla de ruedas. Manuel pasa todas las tardes a buscarlo para dar un paseo.
Un día fueron hacia el Monumento a la Bandera, en el camino había una agencia de lotería y un cartel que decía: ¡Gane dos pasajes a España con esta rifa! ¡Su valor es de diez pesos y sortea mañana!
Apena terminó Manuel de leer lo que decía el cartel pensó -¡Qué lindo seria hacer ese viaje para buscar a mi hermano!
Manuel: - ¿Querés que viajemos, Tito?
Tito: - ¡¡Sí quiero. !!
Manuel compró la rifa y volvieron cada uno a su casa.
Tito le dijo a su madre: - ¡Compramos esta rifa y nos vamos a ir a España!
El padre entró a la casa y lo escuchó. Se puso alegre y triste a la vez porque había comprado unos pasajes a España cuatro días atrás para regalárselo aTito para su cumpleaños.
A la mañana siguiente, cuando terminó su horario de trabajar, Manuel fue a preguntarle el dueño de la agencia si salió su número de la rifa del viaje. El dueño de dijo no. Manuel dio media vuelta y se fue para lo de su amigo para decirle ¡¡¡ No salió el número!!!
Llegó el día del cumpleaños de Tito, se lo festejaron en su casa, a lo grande, después de comer la torta, su padre entregó su regalo y les dijo:
Padre:- Ustedes compraron una rifa para ir a España, en ese momento yo no dije nada porque estaban ustedes tan contento y entusiasmados pero.... ¡ Entres días se van de viaje!
Los muchachos se pusieron alegres, muy contentos, mucho más Manuel que le dijo al padre de Tito - Le agradezco con todo mi corazón, estoy contento con ese viaje. El porque después se enterarán.
Ya llegó el día, prepararon todas las valijas para ir al aeropuerto. Llegaron al aeropuerto, despidieron a todos y Manuel tomó la silla de rueda de Tito. Él y su amigo se van a tomar el avión, su vuelo a España. Fueron conversando con todos los pasajeros.
En el avión viaja una muchacha de 21 años que se llama Ana, tiene pelo largo, es rubia y flaca. Es maestra de jardín y esta hablando con Tito. Durante el vuelo charlando. Tito le contó de su vida y ella también.
Al llegar a España, bajaron del avión pasaron por la aduana, después invitaron a Ana a la playa par el día siguiente, ella aceptó. Se tomaron un taxi para ir hasta el hotel y ese hotel durmieron todo el día.
A la mañana siguiente Ana los esperaba en la puerta del hotel para ir a la playa, Manuel no fue con ellos y les dijo: - No voy con ustedes necesito ir a otro lugar, al mediodía espérenme aquí.
Ellos se miraron sorprendidos por la respuesta de Manuel pero se fueron a disfrutar de la playa.
Manuel se fue a la Embajada de Argentina buscando a su hermano pero no pudo buscar en todos lugares porque estaba muy ansioso y excitado por la noticia que podría aparecer.
Mientras en la playa los otros dos están sentado en la arena, jugando a la pelota con las manos. Al medio día se juntaron los tres. Salieron a dar un paseo, recorrieron conociendo España, así toda la tarde.
Al día siguiente volvió a la embajada para buscar en los otros libros con todos los datos que le dieron en Salta cuando de pronto vio el nombre del señor que le había sacado a su hermano. Manuel sacó un papel y una birome, anotó la dirección y se fue a buscar a sus amigos.
En el salón del hotel estaban en una mesa Tito y Ana, agarrándose de las manos, de pronto apareció Manuel. Cuando Manuel los vio se puso muy contento y alegre y le dice: - Estoy contento porque encontré mi hermano menor.
Los dos sorprendieron con la noticia, Tito más que Ana.
Tito:-¿ Qué hermano, tenés un hermano menor.
Manuel les explicó toda la historia, cuando termino de contarle, Tito le presento a su novia, Ana.
Los tres festejaron, bailando y cantando hasta la noche.
Al medio día estaban en la puerta del hotel los dos muchachos esperando a Ana, al rato llega ella. Manuel les preguntó si lo acompañaban haber a su hermano, ellos respondieron que sí.
Los tres se tomaron un taxi y cuando estaban cerca de la casa se bajaron. Manuel sacó un papel del bolsillo de la campera, miró la dirección y caminaron una cuadra hasta llegar a la casa. Allí estaban jugando dos jóvenes al básquet.
Manuel los mira y ve que uno tiene Síndrome de down. Siguen caminando y cuando está por golpear la puerta, un muchacho le dice: -¿ Qué se le ofrece?
Manuel:- ¿Vos vivís aquí?
Muchacho:- Si, vivo aquí.
Manuel:- ¿Está tu papá?
Muchacho:- Si, está en la casa.
El padre salió a la puerta de entrada para ve quién era y a los vio a los tres amigos.
Padre:- ¿Qué se le ofrece, puedo ayudarlo en algo?
Manuel le explicó que estaba buscando a un hermano que lo habían sacado de un hospital de Salta y que él sabia que vivía con esta familia porque una señora de Salta le contó toda la verdad.
El señor seguía en la puerta escuchando y luego los invitó a pasar. Un rato más tarde el señor le dice a Manuel.
Padre:- Me disculpo por lo sucedido, en ese momento estaba mal de la cabeza. Cuando me di cuenta de lo que había hecho ya estaba en España. Ahora e voy a contar otra cosa.
Manuel:- ¿ Qué cosa?
Padre:- tu hermano tiene síndrome down.
Manuel estaba muy atento escuchando al señor, se puso colorado no le salías la vos, estaba muy emocionado y hasta tartamudeaba.
Manuel: - Mire don si, si, si lo vi, no me imaginé nun... nunca..... Él es mi herrr hermano.
El señor se levantó del sillón, abrió la puerta y llamó a su hijo.
El muchacho entró a la casa y miró sorprendido.
Lucas:- ¿Qué pasa papá?
A Lucas le explicaron todo lo que le había pasado. El joven se enteró de su historia tomó una decisión. Vivirá con las dos familias, viajando a Salta a Rosario y a España varias veces al año.
Tito y Ana se casaron cuando volvieron a Argentina y viven con los padres de tito.
Un mes más tarde llegó la Navidad. Manuel u Lucas, su hermano, la festejaron juntos en Rosario con toda la familia que llegó de Salta. Después de la doce Manuel recibió un fuerte abrazo de sus padres y de su hermano.
Autor: Héctor D Burini
El ladrón

En la cárcel estaba Juan que tenia más de 50 años. Lo condenaron a 20 años por asalto a un banco y nadie sabía donde estaba el dinero. El único era Juan.
Juan estaba en su celda, sentado en su cama y pensaba en su libertad, dentro de un mes y medio. Sus amigos de la cárcel lo respetaban mucho y también un guardia.
Juan esta casado y tiene una hija. Tiene una foto en la pared de su celda de su señora con su hija en brazos.
Esta historia comienza en años de democracia, Juan ya estaba casado con Juana, tenía una casa hermosa con un living, cocina, comedor, dos piezas y un baño.
Juan estaba en el Monumento a la Bandera festejando que asumió Alfonsin, toda la gente decía:- ¡Viva la democracia y viva Alfonsin! ¡Fuera los militares!
Era de noche y toda la gente regresaba Juan tomó el colectivo para ir a su casa, mientras tanto pensaba “por fin tenemos un hijo, antes no podíamos por la inflación”. Juan llegó a su casa abrazo a su señora e hicieron el amor.
Trabaja de vendedor de coches, se venden poco. Los clientes se asustan con los precios de los coches
Juana tiene desde soltera su negocio de vender y arreglar vestidos y ropas. Es modista y gana muchos más que Juan.
Todos los días Juan llegaba a su casa con cara amargado porque no vendía ningún coche y le pedía a su esposa la plata para comprar la comida y su vicio, el cigarrillo.
Él quería ganar su plata.
Juan la conoció a Juana cuando tenia 15 años, él estaba muy mal porque se quedó solo, abonado por los padres. Se hizo ladrón para comer y los padres de Juana lo ayudaron a salir de esa miseria.
Un día, al mediodía estaba en un bar tomando un café, estaba haciendo tiempo de ir a trabajar y escucha una sirena de policía. Se levantó para ir a trabajar y a pocos metros de ahí, se encontró a la policía, mucha gente. Juan le dice a una señora:- ¿Qué pasó, acá?
La señora estaba muy preocupada y triste por lo que le pasó al almacenero.
Señora:- Estos malditos ladrones robaron al almacenero y los chorros se escaparon.
Juan le dio las gracias y se fue caminando y pensando: - ¡Éste gobierno de mier...! ¡No hace nada para ayudar la gente! Un rato largo tiene una idea “asaltar un banco” “La idea no es mala, ¿cómo hacerlo?”
En principio no era buena idea asaltar un banco, si te agarra la policía te mete preso...
Siempre misma rutina, estaba cansado de su bajo sueldo. Un día fue a buscar al dueño local y le pidió un aumento y el dueño dijo:- ¡No hay! Y Juan furioso como un animal decidió asaltar el banco. Ya tenía un plan.
A la mañana siguiente, Juan estaba en su casa, preperando el plan y pensaba ¿qué quería contarle su señora?
Ayer a la noche cuando estaban cenando Juana le dijo: - Necesito que hablemos, querido.
Él no escuchaba, estaba muy nervioso y después discutieron un poco.
Terminó su desayuno y se fue al banco con un maletín, mientras pensaba ¿Qué será lo importante que Juana me quiere decir?
Llegó al banco caminó hacia un señor estaba escribiendo y le preguntó: - Por favor señor, ¿esta el gerente?
El señor levantó la vista, lo miró y le dice: - Sí está. ¿Qué quiere usted?
Juan estaba poco nervioso: - Un asunto, depositar este dinero, mostrando maletín
El señor lo acompañó a Juan a ver al gerente, un hombre alto, delgado y de bigotes.
Caminaron hacia una puerta, golpearon y entró el empleado y le dijo: - Permiso, lo busca un señor
Gerente:- Que pase. Sentado frente a Juan, le dice: - ¿Qué se ofrece a usted?
Juan muy nervioso sacó un revólver y le apunto al dueño del banco, le dijo: - ¡Esto es un asalto, deme toda plata de la bóveda!
El hombre estaba asustado, quiso tranquilizar al asaltante, este no quiso saber nada.
El gerente agarró las llaves y caminó hacia la bóveda, con su mano derecha había tocado un timbre bajo de su mesa para llamar a la policía.
Juan le da un golpe en la cabeza al gerente y entra a la bóveda y guarda el dinero en la bolsa.
Pronto oye la sirena. Escondió el dinero y salió corriendo.
Llegó la policía, lo persiguieron y se lo llevaron a la comisaría.
Vino su señora, ellos estaban un cuarto de visitas
Juana:- ¡Anoche vos no me dejaste hablarte y discutimos! ¿Por qué no me dijiste nada?
Juan le dio un dolor de alma esas palabras y no escuchaba a su señora.
Juana le cuenta que esta embarazada. Se abrazan, y lloran.
El juez le dio 20 años prisión.
Un día lo visitó Juana y presentó su hija que se llama Beta. Le entrego una foto de ellas.
Juan le dijo: - estoy muy arrepentido.
Pasaron muchos años.
Juan estaba sentado en la cama de su celda, jugando con la llave de su felicidad y él pensaba dos cosas, una falta muy poco para mi libertad, otra recuperar el dinero. Se levantó de la cama y la llave la puso en su pantalón.
Ya es la hora de la salida, Juan estaba en la puerta de chapa y el guardia abrió la puerta Juan salió y saludo el guardia con la mano, no dijeron nada.
Lo estaba esperando su esposa y la hija, caminó hacia ellas y las abrazó a las dos muy emocionado. Subieron a un auto y partieron.
A la mañana siguiente, Juan estaba en su casa, no veía la hora ir buscar su dinero.
Un rato después del desayuno se fue al banco disfrazado como ejecutivo, directamente al baño, con la llave abrió la puerta. Lo había escondido en la tubería del aire acondicionado, allí estaba el dinero, intacto. Estaba feliz, lo tomó y se fue a su casa.
Con su familia están recorriendo el mundo.
Autor: Héctor D Burini
Pequeño Ladrón
Había una casa pequeña, vivían un matrimonio joven de 40 y pico. La casa tenia tres habitaciones y una cocina, comedor y un baño.
El señor estaba en el comedor frente a la mesa comiendo queso y mirando la T.V. Era un poco gordo, barbudo y siempre se rancaba la cabeza. Se llama Mario.
El señor se fue al baño, cuando regresó al lugar, se sorprendió porque no estaba el queso en la mesa. Llamó su señora, le dijo:- ¿Yo fui al baño, vos comiste mi queso sobre la mesa?
Señora:- ¿Yo no fui, estaba en la cocina lavando los platos?
La señora se fue nuevamente a la cocina.
Rascándose la cabeza se dijo sí mismo: - ¿Qué raro?
Esto se repite todo los días, él estaba molesto entonces llama un detective para arreglar éste asunto.
A la mañana temprano vino el detective, era muy delgado y tartamudeaba un poco.
Estaba adentro de la casa, le dice:- Qué le pa-pa-pasa se-se-señor.
Mario relato que le sucedió hasta de hoy.
Detective revisa toda la casa y ver un pequeño agujero de la pared.
Detective:- Ud estaba asentado en la si-si-silla en la me-me-mesa, co-co-comiendo queso, mirando t.v. ¿eh?
Mario:- ¡Sí señor! Exacto.
Detective:- Bueno traiga un po-po-poco de que-que-queso.
Mario se fue a buscar el queso y vino rápido. Detective tomó el queso y dice:- A-a-ahora lo pongo sobre la me-me-mesa, a-a-ahora va-va-vamos irnos a la pu-pu-puerta.
Llegó a la puerta el detective dio vuelta la cabeza a mirar el queso y ¡le vio! Bueno se-se-señor ya se q-q-quién le ro-ro-roba. Ma-ma-mañana le digo y se fue.
Mario cerró la puerta y se fue comedor, vio que desapareció queso y se rascó la cabeza, no entendía nada.
Al día siguiente encontraba adentro de la casa, el dueño de la casa y detective. Detective trajo una jaula para cazar. Le dice el dueño: - ¿Qué cosa es?
No le lleva apunte. Sobre la mesa puso jaula y se prepara para cazarlo.
El detective le dijo:- Busque un poco queso.
Mario vino enseguida, le dio el queso al detective que le puso adentro de la jaula y ellos se fueron detrás de la puerta.
Mario se rancaba la cabeza, el ladrón salió la cueva se subió a la mesa se fue hacia donde estaba el queso y lo atrapo la jaula. Detective dijo:- ¡lo ca-ca-cazamos Mario! ¡Hurra!
Mario:- ¿Este era el ladrón que me comía queso, eh? ¿Dónde se lo lleva?
Detective:- se lo lle-lle-llevo un ju-ju-juez a ver que ha-ha-hacer con él.
Este pobre ratón lo llevaron al experimento con animales para curar a enfermos. Mario siguió comiendo tranquilo y el detective esta sentado en la silla su oficina, fumando su habano... de pronto sonó el teléfono.
Había una casa pequeña, vivían un matrimonio joven de 40 y pico. La casa tenia tres habitaciones y una cocina, comedor y un baño.
El señor estaba en el comedor frente a la mesa comiendo queso y mirando la T.V. Era un poco gordo, barbudo y siempre se rancaba la cabeza. Se llama Mario.
El señor se fue al baño, cuando regresó al lugar, se sorprendió porque no estaba el queso en la mesa. Llamó su señora, le dijo:- ¿Yo fui al baño, vos comiste mi queso sobre la mesa?
Señora:- ¿Yo no fui, estaba en la cocina lavando los platos?
La señora se fue nuevamente a la cocina.
Rascándose la cabeza se dijo sí mismo: - ¿Qué raro?
Esto se repite todo los días, él estaba molesto entonces llama un detective para arreglar éste asunto.
A la mañana temprano vino el detective, era muy delgado y tartamudeaba un poco.
Estaba adentro de la casa, le dice:- Qué le pa-pa-pasa se-se-señor.
Mario relato que le sucedió hasta de hoy.
Detective revisa toda la casa y ver un pequeño agujero de la pared.
Detective:- Ud estaba asentado en la si-si-silla en la me-me-mesa, co-co-comiendo queso, mirando t.v. ¿eh?
Mario:- ¡Sí señor! Exacto.
Detective:- Bueno traiga un po-po-poco de que-que-queso.
Mario se fue a buscar el queso y vino rápido. Detective tomó el queso y dice:- A-a-ahora lo pongo sobre la me-me-mesa, a-a-ahora va-va-vamos irnos a la pu-pu-puerta.
Llegó a la puerta el detective dio vuelta la cabeza a mirar el queso y ¡le vio! Bueno se-se-señor ya se q-q-quién le ro-ro-roba. Ma-ma-mañana le digo y se fue.
Mario cerró la puerta y se fue comedor, vio que desapareció queso y se rascó la cabeza, no entendía nada.
Al día siguiente encontraba adentro de la casa, el dueño de la casa y detective. Detective trajo una jaula para cazar. Le dice el dueño: - ¿Qué cosa es?
No le lleva apunte. Sobre la mesa puso jaula y se prepara para cazarlo.
El detective le dijo:- Busque un poco queso.
Mario vino enseguida, le dio el queso al detective que le puso adentro de la jaula y ellos se fueron detrás de la puerta.
Mario se rancaba la cabeza, el ladrón salió la cueva se subió a la mesa se fue hacia donde estaba el queso y lo atrapo la jaula. Detective dijo:- ¡lo ca-ca-cazamos Mario! ¡Hurra!
Mario:- ¿Este era el ladrón que me comía queso, eh? ¿Dónde se lo lleva?
Detective:- se lo lle-lle-llevo un ju-ju-juez a ver que ha-ha-hacer con él.
Este pobre ratón lo llevaron al experimento con animales para curar a enfermos. Mario siguió comiendo tranquilo y el detective esta sentado en la silla su oficina, fumando su habano... de pronto sonó el teléfono.
Héctor D Burini
¿Quién es esta plata?

Domingo 15 de Enero 2006, ya estamos en verano.
Madrugada en el Monumento a la Bandera, olor a perfume de mujer. Su vestidura es muy luminosa parece que fuera de día, el viento suave golpea su cuerpo de mármol, no escuchaba nada, un silencio tal como si fuera que no viviese nadie. A lo lejos muy lejos sé oída una sirena. ¿Qué habrá pasado?.
Amanece el día frente al río Paraná, esta serenó, aparece un sol redondo como una manzana roja.
Poco a poco la gente esta despertando de una noche que fue larguísima, no pudieron dormir por el calor.
En centro de la ciudad, en un bar, hay un joven de 30 y pico años largos, tiene un pantalón corto y remera, sandalias, delgado y con bigote.
En una mesa él esta tomando un café con leche y medias lunas en el mostrador, está escuchaba la radio, el informativo del tiempo por una voz de mujer.
Mujer:-Para hoy el tiempo, calor, nublado a lo mejor mediodía un chaparrón.
El joven terminó el desayuno pidió el mozo trajera la cuenta, él pagó la cuenta, y le dijo al mozo: - ¡Uy qué calor!
Mozo:- Sí, es verdad.
Se fue caminando despacio. Se llama Otoño porque nació 21 de Marzo. Era un empleado, vendía ropa.
Él estaba soñando despierto, me gustaría ganarme un billete para ir un viaje y llevarme a mi nov….
No término de pensar cuando un señor de su edad que corría rápido lo empujó al suelo y le dijo: - ¡Perdón, disculpe señor, no lo vi!.
En el momento que habla, el señor lo levantó del suelo,
Otoño: -No fue nada, gracia por levantarme del piso.
Se marcharon rápido. Otoño vio un kiosco y quiso comprar un helado. Metió la mano en bolsillo de su pantalón y vio que faltaba la plata y se dio cuenta que ese hombre le robó el documento. Lo insultó
Ese momento pasó y siguió caminando. A pocas cuadras ahí Otoño encontró una valija en la vereda. Él la mira bien, no era peligrosa, entonces la tocó y la abrió, la miró y se quedó un minuto duro y la boca abierta: ¡ Sorprendió tanta plata! ¡ Jamás en su vida! Reaccionó, miró todos a lados, no había nadie en la calle y se fue su casa llevando la valija, corriendo como una liebre.
Llegó a su casa, buscaba la llave en el pantalón, no podía encontrarla, ¡ Estaba muy nervioso! Después la encontró y entró a la casa. Había un living grande, una mesa y cuatro silla, una mesita para teléfono, al lado una cocina que conduce al patio chico con escalera, al otro lado la pieza y cerca un baño.
Puso el maletín sobre la mesa, lo abre para contar la plata. Le llevó contarla medio día, tenía más de $ 1.000.000
Era el medio día, estaba nublado y se escuchaban truenos.
Otoño sentado en la silla, pensaba yo soy un empleado de mierda que gano $ 500 por mes, es preciso mucho años para juntar esta plata. ¿Será robada? ¿Será de una traficante droga?... Entonces, ¿De quién es esta plata?
Quería llamar a su novia, ella es policía.
Su novia es delgada, su rostro lindo y su cabello es corto y negro. Se llama Eva. Entró trabajar hace un año en la policía y en los fines de semana trabaja con su padre, en una farmacia.
Tomó el teléfono, marco su número, en ese momento se largó la lluvia.
Otoño: ¿Quién, habla, por favor? ¿Sos vos Eva? Soy yo, tu novio.
Eva: - ¡Sí, soy yo! ¿Qué quieres, Otoño?
Otoño:-¡Quiero venga, por favor, enseguida! ¡Quiero hablar con vos urgente!
Eva: -Sí voy, espérame, en 5 minuto estaré en tu casa.
Ella se extrañó mucho comportamiento de su novio. Agarró paraguas, se llevó su llave del coche y dijo sus padres, enseguida vuelvo.
Llegó a la casa de su novio, tocó la puerta y él la abrió. Entró la casa, ella sorprendida vio lo que tenía sobre la mesa, le dice: ¿Dónde salió esto?
Otoño: - Te voy a explicar, siéntate en una silla.
Explicó todo que le sucedió en el bar, hasta el maletín y a ella le quedó una duda.
Eva: - Este señor que te empujo ¿Vos viste la cara? Él te vio con el maletín?
Otoño:-Al mejor, si o no sé si puedo conocer este hombre... Vos decís que yo vengo caminando y el ladrón cree que lo descubrí entonces deja el maletín suelo para que yo lo tome
Eva:-Vos tienes razón.
Deja el maletín en el suelo ¿Con una dirección? Mañana voy a comentarlo a mi compañero y mi jefe.
Otoño:-no hay dirección, ninguna cosa.
Ella se levantó de la silla para irse a su casa, le dio un beso y se fué. Este momento terminó la lluvia.
A la mañana siguiente, Eva entró en jefatura de la policía. Estaba de uniforme y en su cabeza tiene un rodete con gorra.
Llamó a su jefe y sus amigos, todos reunieron y ella - estaba parada- les contó que le pasó con su novio. Tardó más de tres horas en hablarlo. Cuando terminó la mujer, el jefe le dijo: -¡Bueno, trabajar muchachos, esto es importante!.
El jefe se fue su oficina, otro se puso trabajar y Eva con otros tres más charlaba, uno ello dice:
-Yo conozco un poema que se titula, ¿Quién es esta plata?
Este dinero, quién es quién serás
Se ponga la plata en mi mano
Se va como agua entre dedos
Y si el dinero se quema
No vuelve nunca más
¿Les gusta este poema? ¿Qué les parece? Mientras se van trabajar iban charlando y Eva dijo: - No esta mal, no es muy bueno, que digamos ¿Quién es este poema?
El amigo hizo movimiento negativo con la cabeza.
Trabajaron todo el día, investigaron por tierra y por aire, por todo el mundo .... ninguna noticia.
El amigo le dio un papel a Eva que leyó y terminó de leer y agradeció a todos.
Lo llamo a su novio que viniera al Monumento de la Bandera y lleve el dinero.
Otoño fue para allá, le dio una sorpresa que había tanto gente allí Eva dice: -¡Hola Otoño! Ya sé, estas sorprendido tanto gente ¿eh?
Ellos estaban sentados en la escalera. Otoño cada vez entendía menos.
Eva:- Siéntate con nosotros
Él se sentó junto ellos para escuchar a Eva.
Eva:-Vos saliste en el bar. , Va a caminando despacio también distraído, después te empujó un hombre y te levantó del suelo, te robó y vos insultante y después encontraste $1.000.000- ¿Vos, sabes por qué?
Otoño:-No sé, estoy confundido.
Eva:-Estos personajes hace más de 20 años en este Monumento de la Bandera, tuvieron un accidente. Este matrimonio y su hija iban cruzando por la calle, venia un auto que manejaba este señor, frenó justo pero lastimó las piernas de la chica.
Se fueron al juicio, y el juez dijo: - ¡Es culpable! Pero no fue cárcel, si debía pagarle $1.000.000. Él no tenia la plata. Pensó, pensó y pensó... y se le ocurrió robarle los traficantes de droga. Otoño, el te vio a vos, él imaginó que lo viste, entonces dejó el maletín en el suelo, después corrió hacia vos para sacarte el documento, róbate donde vivís. Entonces esta historia llegó a su fin.
Otoño se quedó un minuto silencio, después preguntó: -¿Este dinero que hacemos, ¿eh?
Eva se levantó y dijo: - Bueno el juez dijo: que repartamos el dinero con mi novio y el matrimonio Pérez y ellos deben ayudar a Juan a conseguir un trabajo bueno.
Sé fuero contentos, felices. Otoño y Eva se casaron y compraron una casa grande.
Autor:Héctor D Burini
Fin del Mundo
No había nada en este mundo, había puro humo, incendios, se quemaban las casas y los edificios. Se olía a podrido, a pólvora y el cielo estaba cubierto de humo sin llegar a verse las nubes.
De pronto, de la nada, apareció un muchacho de 20 años, su casa estaba hecha pedazos y solo quedaba su habitación y la cama. El muchacho había quedado atrapado debajo de la cama, cuando pudo, la tomó con sus dos manos y con los pies la empujó y logró darla vuelta. Así pudo levantarse al suelo. Miró a su alrededor y vio todo destruido por completo. No había nadie, no se oía ni ladrar a un perro, tampoco cómo estaba el clima, ni siquiera si era o de noche, era puro humo espesó.
El joven caminó un poco pero se sentía mareado, por eso se sentó en un pedazo de tronco de un árbol que parecía que lo habían cortado con un serrucho. No sabe qué ocurrió, que pasó pro de pronto si supo qué ocurrió.
Los tres días antes que ocurriera esto, él estaba sentado en una sala, cursaba el último año, estudiaba para ser abogado. Cuando terminó la clase, guardo el cuaderno en la mochila y se fue a su casa. Vivía con su abuela en una casa pequeña. Llegó a su casa y encontró la comida en la mesa, su abuela trabajaba doméstica por horas. Guardo la mochila en su pieza, fue caminando hasta comedor y se sentó en la mesa y después prendió el televisor. Las noticias las daba un señor periodista que decía:
Periodista:- Ya hace un mes que empezó la guerra entre EE.UU y Corea del Sur, hay varios muertos y herido.
Escuchaba las noticias mientras decías por dentro. "Esta guerra no sirve para nada, para lo único que sirve es para destruir el mun...
No terminó la frase cuando entró la abuela, él se sorprendió al verla porque nunca llegaba temprano. Ella cerró la puerta con llave y la colgó en el lugar de siempre después se acercó a su nieto.
Nieto: - ¿Qué dice abuela?
Abuela: - ¿Qué tal, sorprendido he?
La abuela se sentó a la mesa junto a su nieto, vio que quedaba un poco comida y se sirvió.
Nieto:- ¡Sí! La verdad me sorprendiste. ¿Qué le pasó que viniste temprano?
Abuela: - Vine temprano porque la señora donde trabajo llegó temprano y me dijo que me viniera para casa y me tomara el fin de semana para descansar. ¿Qué mirás por la T.V.
Nieto:- ¡No es nada! ¡Esta maldita guerra, abuela!
No le dijo nada a su nieto porque él tenia razón, esta guerra es inútil. Se paró llevándose los platos a la cocina ara lavarlos. Su nieto se prepara para ir a jugar con sus compañeros. A la abuela se la ocurrió algo.
Abuela: - Carlitos, se me ocurrió una idea, ¿vamos de picnic el sábado?
Carlitos no escuchaba porque estaba en su cuarto cambiándose de ropa. Ella gritó más fuerte.
Abuela:- Carlitos, se me ocurrió una idea. ¿Vamos a ir de picnic el sábado?
Nieto:- ¡Sí, abuela, te escuchó! ¡Estoy en mi cuarto cambiándome de ropa, enseguida salgo!
Carlitos salió su cuarto y fue directo a la cocina para decirle que sí, después la besó en la frente y se macho. La abuela se quedó sola, terminó de sacar los platos y sentó en la silla. Por dentro pensaba. ¿Qué buen muchacho, que lástima que sus padres no estén para verlo?
Cuando Carlitos tenia 5 años perdió a sus padres y quedo de su abuela. Ellos tuvieron un accidente de autos cuando iban a cruzar la vía de tren, sin darse cuenta cruzaron y el ten los atropelló.
Ya llegó el sábado para ir de picnic. Carlitos estaba en su cuarto preparando sus cosas, su abuela está en la cocina preparando algo para comer.
Carlitos estaba listo para salir, de pronto sintió que algo se movía en su cuarto y que su abuela lo llamaba.
Abuela:- ¡Carlitos, Carlitos! ¿Qué pasa, que esta sucediendo?
Nieto:- Voy enseg...
No terminó la frase cuando más fuerte se sintió otro temblor y se metió debajo de la cama. De repente escuchó una explosión más fuerte todavía.....
Él estaba sentado en ese pequeño tronco y nuevamente pensaba, esa maldita guerra me destruyó la única familia que tenia.
De pronto apareció una muchacha de unos 25 años y le toco el brazo. Carlitos la miró sorprendido. La muchacha lo tomó del brazo para ayudarlo a levantarse. Él quiso decirle algo pero no pudo, ella con su mano le tapó la boca.
Los dos jóvenes se fueron caminando, en el camino vieron a otra persona y después a otra.
Todos comenzaron a buscar su nuevo destino.
Autor: Héctor D Burini
Hico,hico
En Rosario vive una familia, el padre, la madre y dos jóvenes de 20 y 17 años. Se llevan bien, son unidos y tienen una casa grande amplia.
Adrián, el mayor, en su habitación tiene la música todo el país y el menor, Lucas, tiene una foto de su caballo que se llama Dulce. Él dice: “Hico, hico caballito.”
Una mañana hermosa y de sol, la madre estaba sirviendo desayuno y el padre, Juan, dijo: - Hoy es un día lindo, es hermoso vamos ir al campo, a ver como está todo por allá.
El padre busca su auto en el garaje, es un Fíat 1500, la madre lleva la comida y Adrián lo lleva su hermano en la silla de rueda, lo suben en el auto y parten.
Lucas es muy inteligente, nació con una discapacidad, hizo rehabilitación un par años para mover un poco la pierna y equitación, que le hizo bien y los profesores estaban contentos. Cuando cumplió 15 años le regalaron el caballo que usaba.
El sueño Lucas es correr una carrera de caballos.
Ya llegaron la estancia de estilo Yanqui y se bajaron todos del coche.
Adrián y la madre fueron a la casa llevar la comida, Lucas y el padre fueron a ver a Dulce. Juan abrió la puerta caballeriza, un cuidador lo estaba cepillando y Dulce sintió el olor de su amo y se fue al lado él, le puso su cabeza para una caricia. Lucas le acarició y le dijo: - Me llevas para correr un poco.
El cuidador puso la montura al caballo. Estaba su lado Lucas y dice: - ¡Hico, hico caballito! ¡Por favor baja!
Dulce obedeció con elegancia. Se puso de rodillas el piso, Lucas subió, se puso un cinturón seguro para no caerse del caballo. En ese momento aparece Adrián con su grabadora escuchando música, lo vio y no dijo nada.
Lucas salió de caballeriza, trotaba como si fuera a ganar un premio al mejor equino. Todos salieron a verlo. Corrió solo. Así terminó su rehabilitación, ya no necesitaba ayuda de nadie.
El cuidador llamó padre de Lucas para hablar de un asunto. Adrián entró en la casa.
Al rato el padre entró a la casa con la cabeza baja y comento este asunto su esposa, a su hijo. No lo contó a Lucas.
El peón le había entregado un papel que decía: “ Ud. debe $100.000. de impuestos que debe pagar si llega a dos meses sé rematará esta estancia”.
Juan dice al peón: - Única forma es vender a Dulce, ya lo sé, lo daña mi querido hijo.
Al mediodía Juan prepara la mesa y dice la verdad a Lucas, mientras tanto estaba la televisión encendida y escucharon una noticia que decía: -
“¡ Carrera de caballo! ¡A ganador un premio de $100.000! ¡Dentro de un mes se corre, inscribirse en hipódromo!”
Todos escucharon esta noticia, estaban sorprendidos y alegres ya que el padre podía salvar este campo si Lucas corría la carrera.
Le contaron todo que sucedido a Lucas, le gustó mucho la idea.
Regresaron a la ciudad.
A la mañana siguiente, Adrián se fue para anotar su querido hermano en el hipódromo.
La familia le contó todo a los profesores, querían que opinaran.
Los profesores dijeron: - no es fácil para Dulce esta competencia. Miraron a la familia y estaban un poco caídos de ánimo. Un profesor le dijo a Lucas - ¿Te aguantas todos las mañana temprano practicar vos y Dulce? Dulce no es caballo de carrera y vas ponerte triste sí le pasa algo.
Lucas: - Bueno, correr riesgo es valiente, si es una causa como ésta voy a correr.
A la mañana temprano fueron hipódromo y empezó el entrenamiento. Así todos los días y las tardes, durante 28 días practicaron. El último día el reloj dio la mejor marca, los profesores estaban contentos y le dijeron que descansen.
Mientras Lucas y Dulce descansaban, el padre de Lucas le preguntó a los profesores: -¿Señores aguanta Dulce esta carrera?
Los profesores se miraron entre ellos y uno dijo: - ¿Por ahora aguanta, después no sé?
¡Por fin llego el día esperado! Lucas y Dulce estaban en el hipódromo y Lucas dice a Dulce: -¡ Hico, hico caballito! Baja por favor.
Dulce apoyó su rodilla en el suelo y Lucas subió, se ató el cinturón, se puso un saquito color de verde, se metió en la pista del campo con un profesor.
Estaban todos los competidores, había mucha gente. Adrián, Juan y Rita se sentaron una escalera.
Todos los competidores se van poniendo en una casilla para largar, están todos listos, un señor tiene un revólver, apuntó hacia arriba y disparó.
Largaron los competidores menos Dulce. Dulce tenia un poco miedo y entonces su amo repitió las mismas palabras de siempre, entonces Dulce corrió como una liebre. Pasó uno y otro, así sucesivamente y ya cerca del final, la familia alentaba y la gente era todas vibraciones. Dulce y otro caballo estaba cabeza a cabeza, a pocos metros Dulce le ganó por una cabeza. La familia se abrazó, estaban felices. De pronto vieron como se caía el caballo y su hijo, todos salieron rápidos.
Lucas ya salió del caballo, el profesor y un médico fueron a ayudarlo a los dos y Lucas dijo: - ¿Qué le paso mi Hico, hico?
Médico: - No es nada hijo, tiene un poco cansancio nada más, ¡Tú caballo eres fenomenal, siguió por vos!.
Lucas y el profesor agradecieron al médico por la ayuda. Llegó la familia a ver que le pasaba a Lucas. Sintieron un relincho y vieron que Dulce se levantaban. ¡ Bravo!
¡ Linda caballito! Contentos se abrazaron y se fueron a su casa.
Al otro día festejaron con un asado y Lucas se sacó una foto montado en su querido Dulce y tenia en su mano, arriba, la copa del triunfo.
Autor: Héctor D Burini
"La Pajarita"
"La Pajarita"Era un día hermoso, un poco nublado, estaba por ser rematada una casa grande, con todos sus muebles, cuadro y otra cosa.
Juan estaba mirando un cuadro, de pronto llegó un señor, un poco gordo quién le preguntó:
Señor:- ¿Qué hace aquí mirando esa pintura?
Juan:- Miro ésta pintura porque es de mi familia.
Señor:- ¿Otra pregunta, puede ser?
Juan:- Sí, dígame nomás?
Señor:- Esa la pajarita, ¿Por qué está apoyando en el hombro de esa mujer?
Juan:- Muy bien, esa historia es simple, simpática y muy alegre.
Había una vez un muchacho de 20 años que vivía en una casa hermosa, con un patio grande, muchas flores en el jardín y un árbol gigante.
El joven salió el patio de pronto la vio, el ave estaba caído en el suelo. El muchacho la tomó entre sus manos, y se llevó adentro. Él la miró y encontró que tenía una alita rota.
La curó porque él es médico y el consultorio estaba adentro de la casa. En su propio consultorio además realizaba experimento con animales para curar a enfermo terminales.
A la mañana siguiente, mientras el joven escuchaba música sentado en el patio, el ave estaba bailando alrededor de él. De repente, se levanto y bailó con ella. Más tarde, la tomó con sus manos y se la llevó hacia su pecho.
Esta se repetía todas los días.
Un día el muchacho entró a su casa y al regresar al cuarto de experimentos vio que la pajarita estaba sobre una lata que contenía químicos. Tomó un poco de ese liquido y un explosión acompañada de un temblor que movía todo el lugar convirtió a la pajarita en una mujer.
El muchacho, al verla, se enamoró de su belleza. Al poco tiempo se casaron y tuvieron un varón.
Cuando Juan terminó de contar la historia, el señor robusto la sintió un poco emocionado y le dijo:
Señor:- ¿Está bien, usted?
Juan:- Sí estoy bien, que le pasa es que ésta historia es de verdad, y yo soy el hijo de esta historia.
El hombre le dijo a Juan.
Señor:- ¿Usted sabe quién soy yo?
Juan responde:
Juan:- realmente, no.
Señor:- Yo soy el comprador de todo esto, pero al verlo a usted tan triste, levanto la hipoteca de la casa.
El personaje de esta historia estaba agradecido y muy feliz.
Autor: Héctor D Burini
Crimen en un Colectivo

Una familia vivía en una casa, el señor estaba preparando el desayuno. Vino su hija que tenía 10 años, se arrimo a la mesa y después llegó la señora, el marido la alcanzó el café con leche y sus tostada.
El hombre terminó el desayuno, tomo el diario para llevárselo al trabajo, beso a las dos mujeres y fue a tomar el colectivo porque su coche estaba en el taller.
Estaba en la esquina esperando que venga el ómnibus, cuando de pronto un chico de edad de su hija, le dice:
Chico:- Perdón señor, ¿Me da una limosnita? Por favor? En mi casa no hay comida y yo los ayudo así.
Señor:- En este momento no te puedo ayudar, no tengo cambio, - le dijo, el hombre.
El chico dio media vuelta y se fue.
En ese momento llegó el colectivo y pronto el niño también sube por la parte atrás. Una señora lo vio.
El señor marcó la tarjeta y después tomó asiento.
Mientras leía el diario, el conductor frenó violentamente en una esquina. El hombre del diario cayó al piso.
Una mujer vio que le habían cortado el cuello, y gritó intensamente.
Más tarde, llegaron varios patrulleros. De un coche se bajo el jefe de policía, quién ordeno que investiguen. Después hablaron con la señora que vio lo ocurrido.
Policía:- ¿Cómo se llama usted?
Señora:- Me llamo Rita.
Policía:- ¿Dígame Rita, vio algo?
Rita:- Yo no vi nada, el conductor frenó, el señor se cayó al suelo, eso fue lo único que vi.
Policía:- Bueno, perdón por la molestia y gracia por su colaboración.
La señora se fue, el jefe de policía fue a buscar a otro testigo, habló con unos de ellos pero nadie vio nada.
El jefe de policía estaba en su oficina, pensando que los testigos no vieron nada, de pronto vino un comisario, abrió la puerta y le dijo:
Comisario:- ¡Jefe, hay otro testigo de este crimen! Es una mujer que realmente sabe qué pasó. Vive cerca del criminal.
Se va rápido para el lugar del hecho a averiguar qué pasó.
Cuando termina de declarar la última testigo, y el jefe de policía vuelve a su oficina. En su escritorio ya había un papel que decía:
Informe del crimen (autopsia).
El jefe de policía abrió la puerta, llamó al comisario y le indicó que fuera buscar al chico de 10 años, mientras él seguía pensando en su silla. El asesino es un chico de 10 años que mató por que el señor no le dio una limosnita porque no tenía cambio...
¡¡¡Qué lindo porvenir el de esta Argentina!!!
Después llegó el asesino, lo metieron en la cárcel... "¿Será juzgado o no?"
Una familia vivía en una casa, el señor estaba preparando el desayuno. Vino su hija que tenía 10 años, se arrimo a la mesa y después llegó la señora, el marido la alcanzó el café con leche y sus tostada.
El hombre terminó el desayuno, tomo el diario para llevárselo al trabajo, beso a las dos mujeres y fue a tomar el colectivo porque su coche estaba en el taller.
Estaba en la esquina esperando que venga el ómnibus, cuando de pronto un chico de edad de su hija, le dice:
Chico:- Perdón señor, ¿Me da una limosnita? Por favor? En mi casa no hay comida y yo los ayudo así.
Señor:- En este momento no te puedo ayudar, no tengo cambio, - le dijo, el hombre.
El chico dio media vuelta y se fue.
En ese momento llegó el colectivo y pronto el niño también sube por la parte atrás. Una señora lo vio.
El señor marcó la tarjeta y después tomó asiento.
Mientras leía el diario, el conductor frenó violentamente en una esquina. El hombre del diario cayó al piso.
Una mujer vio que le habían cortado el cuello, y gritó intensamente.
Más tarde, llegaron varios patrulleros. De un coche se bajo el jefe de policía, quién ordeno que investiguen. Después hablaron con la señora que vio lo ocurrido.
Policía:- ¿Cómo se llama usted?
Señora:- Me llamo Rita.
Policía:- ¿Dígame Rita, vio algo?
Rita:- Yo no vi nada, el conductor frenó, el señor se cayó al suelo, eso fue lo único que vi.
Policía:- Bueno, perdón por la molestia y gracia por su colaboración.
La señora se fue, el jefe de policía fue a buscar a otro testigo, habló con unos de ellos pero nadie vio nada.
El jefe de policía estaba en su oficina, pensando que los testigos no vieron nada, de pronto vino un comisario, abrió la puerta y le dijo:
Comisario:- ¡Jefe, hay otro testigo de este crimen! Es una mujer que realmente sabe qué pasó. Vive cerca del criminal.
Se va rápido para el lugar del hecho a averiguar qué pasó.
Cuando termina de declarar la última testigo, y el jefe de policía vuelve a su oficina. En su escritorio ya había un papel que decía:
Informe del crimen (autopsia).
El jefe de policía abrió la puerta, llamó al comisario y le indicó que fuera buscar al chico de 10 años, mientras él seguía pensando en su silla. El asesino es un chico de 10 años que mató por que el señor no le dio una limosnita porque no tenía cambio...
¡¡¡Qué lindo porvenir el de esta Argentina!!!
Después llegó el asesino, lo metieron en la cárcel... "¿Será juzgado o no?"
Héctor D Burini
jueves, 17 de diciembre de 2009
El Regalo
Había un pueblo que se llamaba La Aguja, era como una isla, había pocos habitantes y se conocían mucho.
Vivía un matrimonio y sus hijos: Rubén 13 años, Eduardo de 10 y la más pequeña Julieta de 3 años. El padre tenia 40 años se llamaba Juan trabajaba como empleado de un almacén pero las cosas no le iban bien, la madre, Beba de 38 años era ama de casa, no tenia trabajo.
Vivían una casa chica, muy humilde, con el techo de chapa, las paredes de cartón, no tenían una mesa para comer y dormían todos en el único ambiente que tenía la casa.
El almacén quedaba al lado de la casa, se llamaba. El almacén de Juan.
A la mañana los chicos salieron para ir a la escuela como todos los días. El camino era de tierra y al costado se veía el río y había un puente para cruzarlo y llegar a la escuela.
Al rato Rubén le dijo a su hermano.
Rubén: - Ya pronto llega Navidad, falta 3 meses.
Eduardo:- Es cierto, falta muy poco.
Ellos empezaron a caminar con la cabeza gacha, pensando qué bueno sería tener una casa nueva como regalo de Navidad.
Cuando los chicos salieron para la escuela, la madre empezó a limpiar la humilde casa, mientras escuchaba música; le gustaba el rock, y con el palo de escoba bailando como si estuviera bailando con su marido. En ese momento su hija, la más pequeña cuando se despertó, se escapó de su habitación. La madre no la vio porque estaba limpiando, la niña se fue al almacén donde trabajaba su padre que cuando la vio dijo:
Padre:- Julieta dónde vas, no ves que estás desnuda.
Entonces se metieron los dos adentro de la casa y en el momento que el padre le ponía la ropa el padre, la niña se hizo caca.
Más tarde, llegaron los dos hermanos de la escuela y se pusieron a comer, después se fueron a sus cuartos. El mayor se sentó en su escritorio para escribirle una nota a Papá Noel.
Estimado Papá Noel:
Te escribo estas pocas líneas para decirle que a mi hermano y a mí nos gustaría tener una casa más grande, con una cama para uno, un baño y una mesita para comer. No te olvides de nosotros Papá Noel. Firma Ruben.
Agarro el papel, lo dobló, lo puso adentro del sobre, lo pegó con la lengua y escribió el nombre de la dirección donde vive Papá Noel.
Los dos salieron de la casa y empezaron a caminar hasta encontrar un buzón.
Faltaba un mes para Navidad y tanto los papás y los chicos estaban tristes porque sabían que no iba a haber regalos para Navidad, la situación económica era cada vez peor.
Llegó la noche buena, pero esta familia se fue a dormir como cualquier otro día. De pronto Julieta se despertó porque sentio un ruido, se levantó y miró a través de la única ventana de la casa. Y grito:
- Mamá, mamá mira viene viejo barbudo, quién será.
La madre se levantó sobresaltada, no lo podía creer. Los dos hermanos saltaron de la cama y fueron a ver por la ventana. Y todos juntos gritaron; ¡¡ ES PAPÁ NOEL!!! Pero de pronto vieron que Papá Noel se alejaba y desaparecía es una estrella. Papá Noel se había marchado.
Rubén, triste, se dio vuelta miró por debajo de la puerta y había una carta, la agarró, rompió rápidamente el sobre, leyó lo que decía:
Señoritos; ustedes me mandaron una carta con un deseo, bueno ahora se hará realidad. Y como en un cuento de hadas, de repente se sintió como un temblor, la casa humilde de esta gran familia
se había convertido en la casa de sus sueños.
Había un pueblo que se llamaba La Aguja, era como una isla, había pocos habitantes y se conocían mucho.
Vivía un matrimonio y sus hijos: Rubén 13 años, Eduardo de 10 y la más pequeña Julieta de 3 años. El padre tenia 40 años se llamaba Juan trabajaba como empleado de un almacén pero las cosas no le iban bien, la madre, Beba de 38 años era ama de casa, no tenia trabajo.
Vivían una casa chica, muy humilde, con el techo de chapa, las paredes de cartón, no tenían una mesa para comer y dormían todos en el único ambiente que tenía la casa.
El almacén quedaba al lado de la casa, se llamaba. El almacén de Juan.
A la mañana los chicos salieron para ir a la escuela como todos los días. El camino era de tierra y al costado se veía el río y había un puente para cruzarlo y llegar a la escuela.
Al rato Rubén le dijo a su hermano.
Rubén: - Ya pronto llega Navidad, falta 3 meses.
Eduardo:- Es cierto, falta muy poco.
Ellos empezaron a caminar con la cabeza gacha, pensando qué bueno sería tener una casa nueva como regalo de Navidad.
Cuando los chicos salieron para la escuela, la madre empezó a limpiar la humilde casa, mientras escuchaba música; le gustaba el rock, y con el palo de escoba bailando como si estuviera bailando con su marido. En ese momento su hija, la más pequeña cuando se despertó, se escapó de su habitación. La madre no la vio porque estaba limpiando, la niña se fue al almacén donde trabajaba su padre que cuando la vio dijo:
Padre:- Julieta dónde vas, no ves que estás desnuda.
Entonces se metieron los dos adentro de la casa y en el momento que el padre le ponía la ropa el padre, la niña se hizo caca.
Más tarde, llegaron los dos hermanos de la escuela y se pusieron a comer, después se fueron a sus cuartos. El mayor se sentó en su escritorio para escribirle una nota a Papá Noel.
Estimado Papá Noel:
Te escribo estas pocas líneas para decirle que a mi hermano y a mí nos gustaría tener una casa más grande, con una cama para uno, un baño y una mesita para comer. No te olvides de nosotros Papá Noel. Firma Ruben.
Agarro el papel, lo dobló, lo puso adentro del sobre, lo pegó con la lengua y escribió el nombre de la dirección donde vive Papá Noel.
Los dos salieron de la casa y empezaron a caminar hasta encontrar un buzón.
Faltaba un mes para Navidad y tanto los papás y los chicos estaban tristes porque sabían que no iba a haber regalos para Navidad, la situación económica era cada vez peor.
Llegó la noche buena, pero esta familia se fue a dormir como cualquier otro día. De pronto Julieta se despertó porque sentio un ruido, se levantó y miró a través de la única ventana de la casa. Y grito:
- Mamá, mamá mira viene viejo barbudo, quién será.
La madre se levantó sobresaltada, no lo podía creer. Los dos hermanos saltaron de la cama y fueron a ver por la ventana. Y todos juntos gritaron; ¡¡ ES PAPÁ NOEL!!! Pero de pronto vieron que Papá Noel se alejaba y desaparecía es una estrella. Papá Noel se había marchado.
Rubén, triste, se dio vuelta miró por debajo de la puerta y había una carta, la agarró, rompió rápidamente el sobre, leyó lo que decía:
Señoritos; ustedes me mandaron una carta con un deseo, bueno ahora se hará realidad. Y como en un cuento de hadas, de repente se sintió como un temblor, la casa humilde de esta gran familia se había convertido en la casa de sus sueños.
Héctor D Burini
"Arco Iris"
"Arco Iris"
Estaba por llover, en ese momento llegó un coche y se detuvo en el geriátrico. Bajó una señora mayor, periodista, cruzó la calle y llamó a la puerta. En ese momento, abrió una enfermera que dijo:- ¿Qué se le ofrece?
Periodista:- Vengo para hacer una entrevista al señor Julio Rubeisten.
Enfermera:- Sí, pase señora.
La señora pasó y caminó por un largo pasillo. Las dos mujeres llegaron a una puerta, la enfermera indicó el lugar, la periodista entró.
Se encontró con un hombre delgado, alto, de unos 75 años. En su juventud había sido maestro para niños discapacitados. Estuvo muchos años casado y la vida no le había dado hijos.
La periodista vio que él estaba sentado en una silla frente a una mesa. El señor Rubeisten se levantó para saludarla, le extiende la mano y le dice: -bienvenida ¿Quién es Ud.?
Me llamo Marta Rubinson, vine para entrevistarlo. ¿Quiero saber qué le pasó al muchacho con Síndrome de Down que estaba con usted en la guerra?
Rubeisten:- Bien, interesante, sentémonos y conversemos.
La periodista sacó del bolso un grabador que apoyó sobre la mesa. En ese momento llovía...
Periodista:- Escucho su historia.
Rubeisten:- Vivía en un pueblito de Francia con mis padres, que llegaron allí de muy jóvenes. Éramos judíos. Yo era él maestro en la escuela especial.
El lunes 17 de septiembre de1940, eran un día hermoso, de pleno sol de otoño, yo enseñaba a mis alumnos y ahí en la primera fila, estaba sentado con cara de pícaro Panchito. Era inteligente, de buen humor, bajito y gordo.
De repente llegó la directora desesperada a avisarme que venían los alemanes.
Todos los chicos se fueron a sus hogares.
Panchito no sabía qué hacer, lo tomé de la mano y salimos de la escuela corriendo por un camino de tierra. Estábamos por llegar a su casa cuando vimos que varios alemanes llevaban prisioneros a sus padres porque eran judíos.
Lo agarré del brazo para llevarlo a mi casa. Estando a cuadras de la escuela, cerca de mi casa, las mismas personas se arrastraban a mi esposa.
Nosotros dimos media vuelta para ir a escondernos en un galpón y unos minutos después regresamos a mi casa.
Más tarde Panchito miró por la ventana. Pasaban en fila uno a uno sus amiguitos...
Esa misma noche al acostarnos, me pregunto:- ¿A dónde van mis amiguitos y toda la gente marchando en fila?
Con esa pregunta me quedé helado, no pude contestarle.
Pensé que Panchito no comprendería,¿Cómo decirle que sus amigos y esas personas, todos judíos, iban a la cámara de gas porque no le agradaban a Hitler?.
El señor Rubeisten tenía los ojos húmedos y luego de un rato largo retomó la conversación.
...Ese día, nosotros corrimos por todas partes, ¡Fue larga la guerra! Nos escondimos en muchos lugares, casas abandonadas, galpones, cualquier lugar nos venia bien para sobrevivir.
Panchito y yo estábamos por cruzar la frontera de Francia a Italia, cuando nos descubrió un soldado y nos llevó a una casilla. Allí otro soldado me pidió el pasaporte, yo le dije que no tenía porque era judío.
Panchito estaba asustado. El soldado me llevó afuera, sacó el revólver me apuntó.
Panchito vio que yo estaba en peligro, entonces peleó y peleó con el soldado hasta salir a buscarme.
Se abalanzó sobre mí y un ruido cortó el aire y una bala se alojo, locamente, en el corazón de mi querido alumno. El niño cayó al suelo. Yo lo ayudé a levantarse, lo tomé con mis manos por el cuello y él me dijo:- ¡No quiero morir! ¡Papá!
Yo estaba ahí de rodillas en el suelo, junto a Panchito cuando llegaron, ya tarde, los soldados americanos y abatieron al enemigo con lluvia de balas mientras yo lloraba aterrado y gritaba desesperado...
Después de unos días me desperté en un hospital.
Por un largo rato Rubeisten y la periodista se quedaron en silencio. La tristeza cubría sus almas.
Luego ella guardó el grabador, puso los casettes en el bolso, se levantó para saludarlo y le dijo:- Qué historia de solidaridad, voy a publicarla en mi diario.
Rubeisten se levanto para saludarla y la acompañó hasta la puerta.
En es momento, había dejado de llover. Caminaban por el largo pasillo, y pensativo Rubeisten dijo en voz alta:- Panchito me salvó la vida.
Periodista:- Sí, le salvó la vida porque él vio cuando se llevaron a los padres, a su esposa y a sus amiguitos. Panchito estaba en peligro y usted lo salvó, después de unos días usted era el que se encontraba en peligro y él decidió salvarle la vida porque pensó que usted era la única persona que lo había protegido.
Llegaron a la puerta de entrada y la señora mirando el cielo dijo: ¡Qué hermoso es ese arco iris!
Rubeisten lo miró y de pronto vio la imagen de Panchito que lo saludaba con la mano derecha y una sonrisa se escapaba de su boca.
Dama y discapacitado

Estos dos personajes, les voy a contar señores lectores, son amigos míos.
Relato, comienzo así.
Un día estaba por llover. Una mujer salía de su casa, llevaba en sus manos un paraguas y la cartera, se iba caminando a su trabajo, estaba pocas cuadras. Ella es delgada, su pelo largo y negro, su cuerpo muy hermoso y la cara bonita. Usa anteojo y tiene 33 años.
Llega a su negocio "Marta. Venta y compra coches". Ese momento comenzó a llover.
Esa tarde, llovía con viento suave. Juan miraba por la ventana cómo cae la lluvia. Él es alto y delgado, tiene 34 años, su rostro es triste y amargado. Esta solo. Caminaba con sus pie torcido porque nació así. Sabe leer y escribir. Vive de una pensión.
Ese momento sonó el timbre y Juan abrió la puerta. Era yo. Daniel.
Nosotros tenemos parálisis cerebral.
Daniel:- ¿Juan vengo buscarte para ir a bailar?
Juan no dijo nada y se fue a cambiar. Yo estaba mirando una foto de mi amigo apuntando al tiro blanco. Juan ha ganado mucho premios en su vida.
Llego Juan: - ¡ Ya estoy listo! ¿Qué miras tanto? ¿No estas cansado de mirarlo?
Daniel:- No estoy cansado de mirar esta foto, ¡ Sí yo tuviera coraje como vos!
Juan no dijo nada, tomó la llave de su coche y fuimos a bailar.
Llegamos y entramos a boliche. Encontramos unos amigos y amigas y bailamos.
Poco más tarde, llega ella vestida con un vestido largo que llegaba la rodilla. Su pelo suelto.
Nosotros estamos parados en la barra, ella me vio y dijo: - ¡Oh escritor! ¿Qué estas haciendo acá?
Daniel:- Estoy unos amigos míos. ¿Vos que cómo estas?
Ella:- Estaba un poco aburrida y vengo divertirme un rato ¿Qué estas escribiendo?
Daniel:- Bueno, sí, empecé un cuento que se llama "La dama y el disc..." No terminé la frase porque mi amigo me interrumpió. ¿Quién es esta preciosura? ¿Quién esta dama esta al lado de mi amigo?
Ella no le gustó mucho.
Daniel:- Te presento mi amigo Juan. Mi amiga Marta.
Marta:- Tu amigo es un poco insolente. Y se marchó.
Mi amigo se quedó sorprendido y enamorado.
Él me dijo, ¿Quién era esa preciosura? Le conteste sabía que tiene un novio, y que vende y compra coches.
Mi amigo fue al trabajo a Marta y le preguntó sí queria ser su novia. Ella contestó no, ya tenia novio.
Juan todos los días piensa en ella, no se olvida.
Un día vino Marta a mi casa, comento que no le interesa mi amigo. Le dije: - Voy hablar con él este asunto.
Chalamos con mi amigo, no quiso entender. Juan es un poco cabeza dura, estaba muy enamorada ella.
A los años mi amigo, me dijo "una vez quise olvidarla y mi corazón dijo no". Este mismo años él se enteró otra persona que Marta tiene otro novio 14 años mayor que ella. Mi amigo le hizo muy mal este comentario.
Él estaba muy furioso, muy enamorado de ella, estaba ciego. Se fue al negocio de Marta para averiguar la verdad. Llega a la oficina de Marta y ella estaba con su nuevo novio sentados en el escritorio hablando de su casamiento.
Marta, dice: - ¿Pedro, para cuando nos casamos?
Pedro:- Yo tengo algo para voz. Él se puso de pie, coloco su mano en el bolsillo de su pantalón y sacó una cajita, caminó hacia ella le tomó la mano. Ella se levantó y él mirando sus ojos le entrega la cajita.
Ella sorprendida, le dice: - ¿Qué es esto?
Pedro:- Sí abre té entera, mi amor.
Marta abre el cofre y vio dos anillo de oro. Ella estaba alegre, contenta, lo besó. Él la toma en sus brazos, ella saco el vestido, de pronto entro Juan, dijo: - Me enteré que tiene otro novio. ¡Este es!
Los dos sorprendido, Pedro más que ella dice: - ¿Este payaso quién es?
Marta estaba muy molesta, con bronca por esta acción y dice: - Él es Juan, él le de mí. Le dije que no me gustaba él. Todo este año insistió en esto. Por último Juan, vos es la última vez venís a decirme esto, yo no te quiero.
Él estaba ya fuera de sí, ¡ya no escuchaba nada!
Juan:- ¡Vos sos atorranta, mal nacida!
Marta escuchaba esa barbaridad, le dice a Pedro: - ¡ No quiero oír más, que se vaya, por dios!
Pedro lo saco de la oficina, empujándolo a la calle. Juan se cayó al suelo, se levanto, se limpió el pantalón, se fue muy mal. Él estaba más furioso, tenía una bronca bárbara, tenía locura encima.
Fue a su casa, buscó el arma tenía en su cuarto, la saco de su armario, le puso balas, la puso en la cintura. Se marchó.
Regreso a la oficina de Marta y esperó a que salga la pareja, no le importaba esperar mucho.
La pareja salió ese lugar, caminó un par metros subió el auto. Juan los persiguió.
La pareja llegó a su casa, se bajaron y entraron. Juan estaba poco metro ahí, estaba esperando. Ella estaba cerca de la ventana, se sacó el vestido y apagó la luz.
Juan vio por la ventana lo que sucedía, enseguida se bajo de su coche, corrió la casa, abrió despacio la puerta y entró. Caminó hacia donde estaban ellos, abrió la puerta prendió la luz, estaban haciendo amor, sacó el arma, gastilló seis balas sobre Pedro.
Ella gritaba, lloraba. ¡Idiota que hiciste!
Juan, tiró el arma en la cama, salió corriendo, subió su coche. No recuerda nada de esa locura.
Único se escucha su mente la voz de Marta que dice: - "No quiero ser tu novia".
Enloquece, acelera el coche más y más, su mirada pierde... se estrella contra un camión.
Señores lectores, esto es que paso mi amigo que estaba muy enamorado.
¿Ustedes quieren saber la vida de Marta? Ella vive institución, en un cuarto sola. Tiene una muñeca y su mente es una niña. Los médicos dicen que no puede recuperase más.
FIN
AUTO: Héctor D burini
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Detective
Yo soy discapacitado, mi problema es parálisis cerebral y tengo 44años.
Una mañana hermosa de pleno verano, 30 grado, estaba es mi oficina, sentado en una silla, con las manos sobre el cuello y el pie izquierdo sobre el escritorio. Estaba pensaba en aquella época cuando estudiaba para ser detective y el mismo tiempo karate, pero finalmente me decidí por ser detective. Me entregaron un diploma que rápidamente lo colgué en la pared de mi primera oficina.
Al principio me costó resolver los delitos, pero con el tiempo y la experiencia se me fue haciendo más fácil.
Un día en mi oficina abrió una señora que era hermosa y elegante, lo vi, me quedé con la boca abierta y me caí al sueldo de la silla. La señora me dijo:
Señora:- ¿Qué le pasó detective, se lastimo?
Me paré enseguida como un resorte y le dije a la señora:
Detective:- Estoy bien, no me pasó nada, discúlpeme porque no lo vi, estaba pesando en otra cosa.
Ella se dio cuenta que yo tenia un problema en la mano derecha, que la tenía cerrada y también al escucharme, notó que hablaba con dificultad.
-Perdón, quiere sentarse en esta silla- le dije.
La señora se sentó en la silla, enfrente de mí con el escritorio de por medio.
Detective:- ¿Qué desea? ¿En qué puedo ayudarla? Perdón, ni siquiera le pregunté su nombre.
Señora:- Soy Liliana Boy, vine porque a mi esposo lo acusaron de cometer un crimen, pero él es inocente.
Yo escuchaba y escribía algunas de las cosas que ella decía. Ella estaba muy preocupada y nerviosa.
Detective:- ¿Por qué sacó esa conclusión señora Boy? ¿Cómo se llama su esposo?
Señora:- M i esposo se llama Matías Boy, es discapacitado como usted detective, tiene afectado el lado izquierdo de su cuerpo, le voy a enseñar una foto.
La señora sacó de la cartera una foto y me lo entregó en mi mano.
Me puse a mirarla y ella seguía nerviosa.
Detective:- Tranquilícese señora Boy, dígame, cómo sucedió hecho.
En ese momento le entregué la foto y ella la guardó en la cartera.
Señora:- Mire detective, la verdad es que la policía encontró a mi esposo al lado de la víctima, que era una mujer que estaba en una habitación de un hotel.
Detective:- Qué interesante... entonces, cuando vino la policía su marido ahí, pero... ¿Cual fue el móvil de crimen?
Señora:- La víctima se llama Juana de Río, el móvil fue un ahorcamiento por el cuello.
Detective:- O sea, que su esposo, supuestamente, la agarró con dos manos por el cuello. Pero... no puede ser señora Boy, su marido no puede manejar las manos ya que tiene una mano inmóvil.
Señor:- Eso dijo la policía, ellos creen que mi esposo fue el asesino.
Detective:- ¿ Usted qué piensa?, ¿Cree que tenía un romance con ello?, ¿Hay algún testigo?
Señora:- Mire detective el otro día llamó esa misma mujer, yo la atendí pienso que habló con mi marido por asunto laboral.
Cuando sucedió el crimen, había una niña pequeña de 8 años, que estaba mirando por la
ventana de su casa, en dirección a las habitaciones del hotel.
Detective:- bueno señora, haré lo que esté al alcance de mi mano, vallase a su casa, yo como primera medida voy a ver la niña.
La señora se levantó de la silla, me agradeció por la ayuda, abrió la puerta y se marchó.
¿ Me quedé solo, pensando en este asunto muy extraño, y en cosas teles como, quién llamó tan rápido a la policía?
A la mañana siguiente bajé la escalera, caminé hasta mi auto, que era muy antiguó, lo había comprado cuando empecé a trabajar en mi oficina. Era un fíat 600, con luces, bocina. Abrí la puerta de mi auto subí, encendí el motor y me marché para buscar el testigo.
Llegué a la casa de la niña, estacioné ahí y caminé hacia la casa. Era de madera, golpeé la puerta, y salió una señora bien vestida que dijo:
Señora:- ¿Si señor, qué le ofrece?
Detective:- Perdóneme señora, yo soy detective, vengo por una niña que presenció un crimen. En el caso de vivir, me gustaría hacerle algunas preguntas.
Señora:- Así mi hija, pase, adelante.
La casa es grande bien amueblado. La nena estaba mirando la T.V, la madre le dijo:
Señora:- Ven Julieta, aquí hay un detective que quiere hacerle una pregunta.
La niña se acerco y yo le dije:
Detective:- ¿Te hago una pregunta, puede ser? ¿Qué viste ese día en el hotel?
Ella estaba un poco asustada porque no me entendía, le pregunte varias veces, hasta que por fin ella contesta.
Niña:- Vi un hombre gordo y pelado como usted, y tenia una chaqueta de médico.
La madre se enojo con ella por lo de - pelado como usted -, pero yo le dije que no tenía importancia, sonriéndole.
Qué interesante ese detalle que tenía una chaqueta de médico.
Detective:- Buena señora, ya me voy, le dijo una tarjeta con mi dirección y el teléfono por cualquier cosa.
Acto seguido la saludé, le di un beso en la frente a la niña y me marché.
Cuando manejaba pensaba en todo este asunto de la niña que vio a un hombre salir del hotel vestido como e médico. Todo esto me resultaba muy raro.
Se me ocurrió averiguar si Juana del Río usaba el apellido de soltera o casada. Entonces me fui a ver a mi amigo Fernando que es policía. De pronto miré por el espejo retrovisor un coche que me perseguía, pero no le llevé el apunte.
Llegué a la estación de policía, había muchos autos, pero pude estacionar mi coche.
Entre y salude a todos los policías. Había unos ladrones que estaban presos y unos travestis que me quisieron molestar pero les pegué con mi puño cerrado sobre sus piernas.
Seguí caminando y a pocos metros encontré a mi amigo Fernando, que tiene Síndrome de Down, es bajitos, muy gordo, pesa 70kg, es cabezón, tiene una señora que se llama Jorgelina, también es Down y es gordita dulce, simpática y estudia para ser policía. A veces se pelean y otro se aman.
Me senté al lado de mí y le conté todo el crimen, la entrevista con la señora Boy y con la niña de 8 años que fue testigo.
Fernando me dijo: - No sabia eso, yo no estaba, me tome vacaciones con mi señora. ¿Quién estaba a cargo del operativo?
Detective:- Un tal Jon, agente novato, dejo todo registro en la computadora.
Mi amigo prendió el aparato y le leyó todo el crimen.
Yo me levanté del legar, corrí haber el informe. Después buscamos datos sobre Juana del Río.
Mientras Fernando buscaba en la computadora, yo miraba por la ventana. Me llevé una sorpresa cuando vi en un coche estacionado, el tipo que me había perseguido hasta la comisaria. Fernando se acercó a mirar.
El tipo miró su reloj, me estaba vigilándome.
En ese momento sonó el teléfono, Fernando atendió, era su esposa, yo aproveche ese instante para ver en la computadora la historia de la víctima.
Ea una mujer casada con una médica, sin hijos, ella era un ayudante.
En ese momento relacione y pensé que interesante fue lo que vio la niña: vio salir de la escena del crimen a un hombre vestido de médico.
Mientras tanto en la estación de policía se armó un lío bárbaro loa trávestis y maricones, (porque se odiaban)
Mi amigo se puso nervioso y grito:
Fernando:- ¿Qué pasa ahí que hay tanto gritos?
Otra vez el guardia arremetió: - Los travestis y los gay no quieren saber nada de estar juntos en una misma celda; En ese preciso momento uno de los gay saca un revólver y lo apunta al guardia.
Fernando con voz más alta le dijo al preso que soltara al guardia, que los iban a separar para no se pelearan; pero que vayan todos a la cárcel.
El preso obedeció porque tenía miedo de que después le pegaban.
Cuando todo se normalizó y había calma nos sentamos en el mismo lugar y le digo a Fernando.
Detective:- ¿Te puede pedir un último cosa?
Fernando:- ¿Si que se ofrece Daniel?
Detective:- Vení, acompáñame, quiero que mires algo por la ventana.
Y cuando nos asomamos le dije: - ¿Viste ese tipo sentado sobre el coche?
Fernando:- Sí.
Detective:- Ese tipo me persiguió desde la casa d la niña. ¿Qué debo hacer?
Fernando:- Le ordenaré a un policía que lo traigamos aquí, mientras tanto, nosotros sigamos chalando.
Detective:- ¿Cómo anda tu señora?
Fernando:- Cómo siempre.
Detective:- ¿Qué pasa, ahora se pelea?
Fernando:- Estoy un poco cansado de ella, dile que tengo otra novia.
Ese momento dos agentes trajeron el sujeto y lo sentamos frente nosotros.
Yo pregunté: - ¿Porque me persigue?
No me contesto, yo pregunté más fuerte; - ¿ Por qué me persigue?
El tipo dijo: - Tengo derecho a una llamada.
Yo estaba furioso, le quise pegar, pero mi amigo me vio y me agarró del brazo, y me dijo:
- Déjame a mí que lo convenzo.
Sé a cerco con la mano sobre la mesa y la otra en la silla, y dijo un tono más fuerte.
Fernando:- Mira aconsejo que contente ahora; sí no tenis dos caminos o dejas de perseguir a mí amigo o te meto en la cárcel con los travestis y los gay para te rompa el cuello.
Pero tipo contesta las preguntas.
Tipo:- Me llamo un señor por el teléfono me pidió de averiguar dónde va tu amigo, y por este trabajo me daba un poco plata.
Se lo llevaron en la cárcel por 24 hs por molestar un ciudadano.
Me sienta e escritorio, mire la pared, el reloj marcaba a las 6 de la tarde y me marché.
Ante de irme le dije a mi amigo Fernando.
Cómprale unas flores a tu señora a sí queda un duque.
A la mañana siguiente fui a un último lugar; al hospital a averiguar si ahí trabajaba la víctima.
Cuando llegue al hospital le pregunte a una enfermera detrás de un estante.
Le dije: - Permítame una pregunta.
Enfermera:- Lo que sea señor.
Detective:- Yo soy detective vengo a averiguar si trabajaba aquí un tal Juana de Río.
- Sí trabajaba aquí, ante su muerte, dijo la señora.
Detective:- ¿El esposo de la víctima trabaja aquí?
Enfermera:- Sí.
Detective:- Cómo se llama.
Enfermera:- Moe del Río.
Detective:- ¿Esta aquí en este momento?
Enfermera:- No, no está aquí en este momento.
Detective:- Quiero una planilla para ver que pasó ante de su muerte.
La enfermera la buscó, la puso en el mostrador y me pese a mirada. Después de rato largo, supe porqué la mató su esposo...
Le di la gracia a la enfermara; y le pregunte.
Detective:- ¿Dónde lo busco al señor Moe?
Ella dijo: - Yo no sé...
Esta frase no terminó porque sonó el teléfono celular.
Detective:- ¿Perdón, quien habla?
La voz sonaba muy cortaba y se escuchaba despacio.
Señora:- Señor detective, habla la madre de Julieta que fue el testigo del crimen.
Detective:- ¿A, sí señora, qué desea? Perdón quiere hablar más fuerte.
Señora:- Mi niña fue raptada por un sujeto, por ser ella un testigo.
Detective: -Buena señora, tranquila va para allá.
Corté celular y fui para allá. Mientras tanto desde mi coche, llamé a mi amigo para contarle o que sucedió.
Llegué yo primero, estaba la madre en la vereda, bajé de mi coche como un rayo, tomé su hombro y le pregunté: - ¿ Por dónde fueron?
Señora:- Hacia el frente, en el mismo hotel en donde se cometió el crimen.
Justo en ese momento llegó mi amigo, él ordenó que dos policía fueran por atrás y nosotros por adelante.
Abrimos la puerta, entramos, había un mostrador, más sillones y una escalera, subimos caminando despacio, no hacíamos ruido.
Mientras los dos policías entraron por atrás con los revólveres en la mano, encontraron una cocina para comer, siguiendo caminando encontraron una puerta. Salieron al comedor, ellos siguieron caminando con sus revólveres, por un pasillo largo había doce puerta seis lado de un lado seis del oro, habríeron una puerta por vez.
El hombre y la niña estaban en una habitación, la nena estaba arriba de la cama y el hombre en el frente de la puerta apuntando con su revólver hacia ellos.
Dos policías entraron en la última habitación y uno ello abrió la puerta con una patada. Entraron con tiros entre sí, había muchos tiros, dos policías cayeron y el hombre estaba
herido en el hombro derecho. Guardo en la cintura del pantalón el revólver, y agarró a la niña del brazo, la chica lloraba y gritaba, quería llamar a su madre y el hombre salió de ahí.
Mientras tanto nosotros estábamos en el último escalón, escuchábamos los tiros, miramos con loa ojos abiertos, sacamos los revólveres, avanzamos por un pasillo donde había cuadros del presente, llegamos al lugar y encontramos dos policías muertos, apuntamos con el revólver, entramos en la habitación, no había nadie.
-Che Fernando, no hay nadie, dije yo.
A los pocos minutos, Fernando vio un poco de sangre, y me dijo: - Daniel aquí en la cama hay sangre.
Nos acercamos ala cama, en el piso y en la puerta había sangre, nos miramos entre sí y estaríamos los dos ojos.
Nosotros pensamos que la niña estaba herida, corrimos para allá y encontramos al hombre y a la niña enfrente de un tapial. El hombre apuntaba a la niña con el revólver en la cabeza y nos dijo:
- Alto ahí no se muevan, sí no mato a la chica.
Nosotros estabamos parado en la puerta. Enfrente de ellos había un tacho de basura, unos autos y dos perros que comían la basura alrededor del tacho, estamos mirando a la chica que seguía llorando y el hombre estaba mal herido, mi amigo estaba muy nervioso y ansioso porque el hombre le apuntaba a la niña y le dijo:
- Miré señor, sí usted la toca a la niña o le pasa algo, lo mato.
Yo agarré a mi amigo con mi mano del brazo, lo traje para mí y le dije: - Déjalo por mi cuenta, yo sé que le paso.
Yo caminaba hacia el raptor y le dije: - Señor Moe, usted no es culpable de la muerte de su señora...
Él estaba escuchando, mientras le apuntaba con el revólver a la chica, yo seguía hablando... y le dije: - Su señora estaba con él para tener...
Yo no terminé la frase porque él se desmayó, le sangraba la herida, agarré a la niña que estaba llorando más fuerte y le dijo: - Anda con mi amigo el policía.
La niña estaba asustada, corrió hacia donde estaba mi amigo.
Detective: - Fernando llama a una ambulancia, después miró al señor que estaba herido.
Al rato vino la ambulancia, sacó la camilla porque estaba el hombre herido, lo pusieron en la camilla y lo llevaron al hospital.
Terminó todo este asunto, y le dije a mi amigo la verdad de lo que sucedió, qué le paso. Después mi amigo habló con el señor juez y en pocos días dejaron en libertad a Matías Boy.
Después de unos días Matías Boy y su esposa fueron a conocer que le había pesado a Juana del Río, por qué su esposo la había matado.
Yo estaba adentro de mi oficina, acomodando un poco la silla, cuando de pronto tocaron la puerta, yo la abrí pasaron adentro y lo invité Matías Boy y a su esposa a sentarse en la silla.
Ella empezó diciendo: - Señor detective le agradece con todo mi corazón.
Yo la interrumpí para dicirle:
- Señora la interrumpo porque hay algo más:
Ellos me escuchaban con mucha atención.
Detective: - Primero quiero decirle que su esposo es macanudo, le pidió a la señora Juana de Río que lo ayudara para tener un hijo. Usted no puede tener porque le sacaron la
matriz. Usted tenía un cáncer y la operaron, entonces su esposo le pidió a esa señora hacerse una inseminación artificial y ella aceptó enseguida. El esposo la mató por creer que la engañaba con el señor Matías Boy.
Me escucharon con atención, entre sí, estaban un poco tristes y poco alegre.
Después de un rato Liliana Boy preguntó.
Liliana: - ¿Qué le pasó al señor Moe?
Yo le dije: - al señor Moe lo condenaron por dos años.
Por último, ya sabían todos que había pasado.
Abrí el cajón, saqué un papel y les entregué a ellos un documento de adopción. Empujé la silla y caminé hacia mi cuarto. Ellos quedaron sorprendidos por mi actitud. Abrí la puerta y salió una señora con un bebé de un mes de vida.
Detective:- El juez ordenó que le diera el bebé.
La señora Boy lo agarró entre sus brazos sintiéndose muy pero muy feliz.
Detective:- Le preguntó al juez sí le faltaba algo al niño, cuna, pañales etc.
Ellos se levantaron, se marcharon los tres muy contentos.
Al otro día estaba con mis amigos Jorgelina y Fernando. Su casa era de madera, afuera se veía un río y adentro tenía una cocina, un comedor otras cosas más. Yo fui a buscar algo para tomar, entré a la cocina, vi el diario sobre la mesa, lo abrí y decía:
El señor Moe se mató. Se ahorcó con la sábana atada del caño en la celda. Le dejó una al juez que decía:
- Señor juez: me mató porque no soporto más a mi conciencia porque yo maté a mi mujer.
- ¿ Qué té pasa, tardaste tanto, no encontraste algo para tomar? Dijo Fernando.
Detective:- Sí, pero encontré este diario. Moe se quitó la vida porque no soportó lo de su esposa.
Fernando dijo: - Bueno, él la muerte.
Fernando:- Vamos al río juntos, nos espera mi señora para meternos en el agua.
Fuimos a nadar los tres juntos.
FIN
Autor: Héctor D Burini
Agua Bendita
Funes, cerca de Rosario, hay cuatro personas separadas de distintos hogares.
Una de ella vivía en una casa de ladrillo, en el frente tenía una ventana grande, una puerta de entrada y un garage para auto. Adentro había un comedor, una mesa y cuatro sillas cerca de la ventana, un living en la entrada, una cocina y su habitación.
Allí vivía Susana. Ella estaba asentada, en una silla en el comedor leyendo una revista “ Una Mirada Diferente”. Era un día lindo pleno de sol, el sol le daba pleno en su tez. Susana es delgada, alta, tiene cabello rubio y largo, y la cara es bonita. Tiene 38 años y trabaja de maestra de discapacitados.
Esta de vacaciones.
Cuando tenía 25 años iba a casarse por iglesia pero un hombre la dejó plantada. Quedó tan triste que nunca más tuvo novio.
Los otros dos del grupo son jóvenes, una muchacha que se llama Juana y un joven que se llama Rico. Tienen un problema, el síndrome Down.
Juana es petisa, rellena, tiene cabello negro y corto. Ella es simpática y alegre. Sabe leer y escribir. Tiene 25 años y quiere ser madre.
Rico tiene 20 años, es alto, su cuerpo es ancho. Habla poco. Cuando tenía diez años un matrimonio lo adoptó.
Ellos van, agarrándose las manos, caminando para la casa de Susana. Ella miró por la ventana y al verlos se levantó para abrir la puerta.
Entraron, se saludaron entre sí. Rico sentó en una silla y Juana dijo: - ¿Qué estas haciendo, Susana?.
Mientras tanto Susana buscaba algo para tomar.
Juana: -Yo tengo la última revista, Una Mirada Deferente, yo la leí, ¿Leíste el cuento “el viaje?”
Mientras tanto Susana vino con tres vasos y con una botella de agua. Lo sirvió.
Susana. : -Recién la miré, me gusta mucho ese escritor.
Juana: -Yo tengo todo la colección, él es mi ídolo.
Susana: -Yo también tengo sus obras, también es mi ídolo.
¿Yo no las escuchaba, no las oía decir? ¡Mi ídolo!
Me gritaron mas fuerte. :-¡ Che escritor, escuchas! ¡Vos sos nuestro ídolo!.
Escritor: - Sí, escuche. Las oí, gracia por el elogio. Ustedes dos son hermosas.
Mientras tanto Rico distraído se asustó cuando habló el escritor y se cayó al suelo. Las amigas lo levantaron del suelo.
Juana: - ¿Todavía, no vino Luque?
Susana : - ¡Sí, es verdad! ¿ Le habrá pasado algo Luque?.
Juana : - ¡ No pasó nada!. Todavía no son a las 10 de la mañana para partir a Córdoba.
Luque tiene parálisis cerebral, tiene las piernas hacia adelante y es flaco. Sabe leer y escribir. Es un poco tímido, tiene 30 años. Cuando tenía 20 años le gustaba una chica entonces le pidió que sea su novia. La chica le dijo no, que ya tenía novio.
Juana vio que Susana tenía los ojos húmedos. Ella le comentó un día, que le gustaba Luque.
Juana : - ¡Sí, te gusta Luque!. ¡Si un día te declarará su amor!.
Susana –Si me gusta mucho, pasa que...
No terminó la frase por que sonó el timbre.
Juana va a atender, y Susana pasa al baño a limpiarse los ojos.
Juana abrió la puerta. Era Luque. Los saludó a todos. En ese momento salió Susana del baño que también le dio un beso
Susana busca las llaves su auto. Suben al auto. Van adelante, Susana que maneja y su lado va Luque. Atrás, Juana y Rico van charlando.
Luque: -¿ Los lectores saben a donde vamos nosotros, para que hagamos este viaje? ?
Las mujeres responden: - Lo único que saben es que vamos a Córdoba. No saben para que hagamos este viaje. No lo diga Luque, es secreto.
Luque no dijo nada. Por minuto se quedaron en silencio. Después dijo: -¿Yo les conté qué me paso con esa chica, que me enamoré?
¡Susana lo escuchó tantas veces a él! Ella se ponía celosa.
Susana: ¿ Otra vez este asunto? Te escuché varia veces.
Luque: - Vos estas poco celosa. Igual cuento-“: Yo tenia uno 20 años, la vi, me enamoré enseguida. Desde entonces no supe decirle te quiero, porque soy un poco tímido. Un mes más tarde estuve en un baile y le dije eso. Y ella me contestó que ya tenía novio. Yo tenía tanta vergüenza que ni contesté y salí rápido ahí.
Susana: -A mí me pasó mismo ¿Y?.
Susana no siguió hablando por que estaba muy enamorada de Luque. Ella pensaba que él se ponía celoso y mal con un cuento de Daniel (“y dice no sabe escribir”)
Susana: -¿Viste Juana el cuento de Daniel, El Viaje?”
Juana no pudo reaccionar que Luque saltó y dijo: -¿ Ese quién es, quién lo conoce, no sabe ni escribir? ¡Nadie ni siquiera los perros lo conocen!
Reaccioné enseguida, con mi mano le toque la espalda.
Escritor: - ¡Che, Luque! ¿Tiene problema con Susana? ¿No te la agarres conmigo, entendido?.
Luque: - Sí, patrón entendido
Rico los escuchó y dijo: Luque y Susana se quieren.
Ellos no dijeron nada al respecto. Rico tiene razón. Un rato después tomó conversación Luque.
Luque: - Me dije un joven “yo me caso algún día, ella me mantiene”. A mí me sorprendió eso que dijo.
Susana escuchaba esa conversación tan estúpida, la volvía loca, y dijo: -
Vos SOS un discapacitado, vos no sos un mantenido. El mantenido es vago, un atorran...
No terminó la frase que se puso nerviosa, se salió del camino y frenó de golpe.
Juana: -¿ Por qué pusiste tan nerviosa?.
Susana: - ¡Es tan estup...!
Se dio vuelta, lo vio a Rico que le salía sangre de la frente. Ella salió de su coche y corrió al lado de él y le dijo: - ¿Perdón, ese momento, me puse loca por esa pregunta? Es una herida pequeña.
Se bajaron todos. Juana dice: -Ahí, una casa allí, vamos a ver si ayudan.
Estan todos cansados y el coche quedo allá.
La casa es de madera, está al lado de un hotel. Subieron una escalera, golpearon la puerta y atendió un señor.
Señor: - ¿Sí, pase, pase?
Ellos no entendían nada, que le pasaba a este señor. Entraron y el hombre los llevó al cuarto de su señora. Le dijo a su esposa: - ¡ Aquí llegaron los médicos!
Ellos estaban cada vez más sorprendidos. Esa mujer estaba embarazada. Ellos la ayudaron a tener su bebé. El hombre le agradeció por su señora. Después llegaron los médicos.
Ellos salieron afuera a tomar aire fresco asentado en la escalera, no podían seguir porque era de noche y estaban cansados.
Juana: - ¡Qué lindo el parto! ¡Qué lindo tener hijos!
Rico la escuchó, tomó coraje y le habló con la voz más fuerte. Su mano agarró la mano ella la llevó a su propio corazón
Rico: - Juana dame tu mano, sentí mi corazón como late. Yo te vi la primera vez y me enamoré de ti.
Juana lo escuchó y sorprendida que oía esa palabra hermosa.
¿Juana: -¿Por qué no dijiste antes?. ¡Tardaste tanto!
Rico: - Porque nosotros no podemos tener hijos. Entonces vamos allá así podemos. Juana no te escuché ¿Sí o no aceptas ser mi novia?.
Juana puso triste y alegre y enseguida aceptó.
Los escucharon Luque y Susana y también se pusieron novios. Las dos parejas se besaron profundamente.
Señores lectores estos 4 personajes se enteraron por un diario que decía: .
“Agua bendita, que cura discapacitado, al tomar un trago agua bendita la gente se cura. En un pueblito en Córdoba, Valle Hermoso.”
Decidieron viajar. Llegaron a ese pueblito de noche, había una luna redonda hermosa. Pararon el auto cerca unas luces y una montaña de piedras. Ahí había una canilla, un vaso y un cartel decía:
“Agua bendita que cura a la gente” Se bajaron de coche, estaban nerviosos.
Susana : -¡Ya llegamos aquí! ¿Quién será el primero los tres en tomar agua bendita? En ese momento no dijeron nada por un rato largo.
Rico: -Voy yo, el primero.
Tomó el vaso, fue hasta la canilla y llenó de agua. La bebió y de pronto se convirtió la cara. Juana lo vio y fue enseguida a beber. Se convirtió en una mujer hermosa, más alta, pelo largo, delgada.
Rico la vio, le agarró la mano, la abrazó y la besó.
Luque también tomó el agua y se mejoró su pierna.
Dos parejas son felices, yo los vi, eran 4 pichones de aves como enamorados. Les di un casette de color de esperanza.
Me dieron las gracias. Me sacaron un cartel del coche que decía: -“Vos sos un ídolo, mil gracias por este momento que estamos pasando, vos escritor y nosotros. ¡Ojalá mucho agua bendita no habría más discapacitados!
Escritor: - De nada mis queridos personajes, pongan el casette que les regalé.
Pusieron el casette y bailaron toda la noche. Después termino la música, sacaron papel que decía:
FIN
Autor: Héctor D Burini
viernes, 9 de octubre de 2009
Héroes
Era un día de invierno, los transportistas buscaban a los alumnos para ir al instituto integral de discapacidad.
Cuando los transportes llegaban, las maestras Marcia y Soledad, bajaban uno por uno a los chicos, Marcela no se podía bajar sola porque está en una silla de ruedas, a veces la ayudan y otras ella la maneja como un coche fórmula 1.
Algunos venían solos, como Diego, que es un flaco largo como Larguirucho, con pies tan grandes que sí da una patada se va al cielo, la otra es Eva. Simpática, alegre, siempre está contenta y enamorada, también sabe karate, sí agarra a alguien lo descuartiza.
Y por último, Flavio, que es como un oso, sí te agarra con los brazos de la cintura, lo mata.
En el comedor están todos juntos esperando que Clarisa sirva el mate cocido.
Allí está un tal Daniel que le dicen el abuelo, viejo, chocho, pelado y dicen que le van a comprar una peluca. También está Rita, que molesta como un mosquito, pero tiene un corazón enorme.
Cuando terminaron de tomar el mate cocido, llevaron las tazas a la cocina. De repente tocaron el timbre, entonces Clarisa fue a atender y cuando abrió la puerta había un hombre y una mujer que entraron empujándola y la apuntaron con un revólver en la espalda.
¡¡¡Clarisa tenia un jabón bárbaro!!!, No podía hablar, estaba tartamuda.
Justo en ese momento estaba en el balcón una señora que es la chímosa del barrio y sabe toda la vida del mismo. Entonces cuando vio lo sucedido, llamó a la policía.
La policía en un minuto estaba ahí.
Los asaltantes cuando vieron llegar a la policía enceraron en el comedor a todos los chicos y los docentes. Mientras tanto, arreglaban por teléfono un acuerdo con lo policías, donde lo podían entregar a los rehenes a cambios de dinero para irse del país. Pero no llegaban a un acuerdo.
Pasaban las horas, los minutos, los segundo y en medio del invierno total, llegó la noche.
Los chicos tenían hombre, las maestras también, entonces los asaltantes pidieron por teléfono hamburguesas y coca cola.
Después de un rato llegó l comida y cuando terminaron de comer, algunos chicos se durmieron y otros al estar nervioso s se quedaron despiertos como las maestras.
Los asaltantes seguían negociando con la policía.
Al día siguiente, se levantaron todos y los asaltantes ordenaron ir a la puerta de entrada.
Pasaron dos horas, la policía esperaba afuera, los asaltantes no se entregaban ni soltaban a los rehenes. De repente, Rita, el corazón enorme. En voz baja le dijo a sus compañeros:
- ¡Tengo una idea para salir de aquí!
Todo el grupo la miró sorprendido, y le dijo: - ¿Tenés una idea?
Daniel dijo: - A ver ¿qué ideas es?
Todo el grupo escuchaba a la del corazón enorme, la idea era fantástica, atacar a los asaltes.
Se preparaban para hacerlo.
"Corazón enorme" avanzó hacia el hombre, que de pasó era feo, horrible, narigón, cuando la vio aparecer se quedó duro como una estatua, Rita le movía la boquita y le guiño el ojo, se acercaba poco a poco, ya estaba cerca de él, cuando de repente le tiró un rodillazo entre las piernas; el tipo se cayó al suelo y vino "El Oso"(Flavio) que lo levantó del suelo para tomarlo de la cintura y dejarlo sin aire.
La mujer asaltante estaba parada sobre una baranda, estaba aterrorizada al ver todo eso.
"La karateka" (Eva) avanzó hacia ella y le dio un par de patadas en la panza. La mujer se agarró la panza con sus manos y se inclinó hacia delante, cayéndose al suelo. Luego intentó levantarse, entonces, entonces el coche "Formulo 1" (Marcela) empezó a avanzar hacia ella y le dio otra flor de patada en su parte trasera. Finalmente terminó tirada en el suelo y "Pie Grande" (Diego) le pisó la espalda, la mujer gritaba de dolor.
Aprovechando el estado de los asaltantes. Claras tomó la llave, abrió la puerta y de terminó todo. La policía se llevó a los asaltantes y todos pudieron salir, menor Rita, que dijo:
- ¡María, María, salvé a todo a mis compañeros, soy un Héroe, Héroe, Héroe...!
La imagen se iba... y eso ya se escuchaba ya a los lejos.
La madre a Rita para ir al instituto, Rita se levantó, se sentó en la cama, se agarró con las dos manos la cabeza y dijo:
- Sí yo tuve un lindo sueño como este. ¿Qué habrán soñado mis compañeros?
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