lunes, 1 de febrero de 2010

Drácula

Estaba enana barco, orillas del Paraná. Tres de la mañana. Había neblina muy espesa, muy espesa, no sé vía nada.
Al rato apareció él, con ataúd, lo arrastró, lo puso al suelo y dice:- Vengo aquí, Argentina. Me dijeron la mejor sangre y ahora voy buscarme donde vivir ya pronto amanecerá.
Al día siguiente amaneció un cielo hermoso y un sol brillante. Daniel de 20 años estaba caminando por un cordón de la vereda y encontró una casa abonada. Vio algo muy extraño en esa casa, la ventana estaba con madera clavada y no sé vía nada y miró la puerta, no pudo abrirla. Así buen rato. Cuando él se iba, la puerta se abrió sola, entonces entró y estaba muy oscuro- un segundo después se prendió la luz, de sorprendió cuando vio un ataúd. El muchacho estaba muy asustado y se orinó encima. Tomó un poco coraje y se acercó el ataúd. En ese momento el conde se levantó y dijo:- ¿Qué esas haciendo aquí?
El muchacho estaba muy asustado y salió corriendo u de pronto se golpeó la puerta y se cerró y él rompió la nariz, se cayó al suelo. Ser arrastró y pudo escapar ahí.
La noche estaba muy oscura y había pocas luces, el viento suave olía podrido. De pronto apareció Drácula, estaba volando bajó al suelo y dice en voz baja:- ¡Qué linda esta noche!
La gente no sale a la noche, me voy a caminar a ver que encuentro por ahí.
Drácula iba caminando, con la mano se tocó la barriga, le dolía mucho, se le salían las tripas. A lo lejos se encontraba un vago tomando un vino. Cuando el conde lo vio corrió.
En la carrera piso caca de perro y se cayó de jeta al suelo. El vagabundo ría: ¡Ja, ja, ja!, pisó caca de perro, ¡ja, ja!
Se levanto del suelo, le dijo:- ¡Te chuparé toda la sangre!
Drácula muestra su dos diente brillante, el curda lo miró sorprendido y el conde le agarró la cabeza, inclinó el cuello y le sacó toda la sangre.
¿Qué gusto tiene esta sangre? Y se marchó de ahí en curda y caminó pocas cuadras y se cayó en un pozo, y salió allí lleno de mierda. Le dolía la cabeza por el golpe, vio una farmacia abierta, caminó hacia allá, golpeó la puerta, entró y el dueño lo miró con una cara rara.
Pensó:- “Este tipo no me gusta para nada y tiene olor vaca podrida” Después dice:- ¿Señor se siente bien? ¿Está asqueroso?
El conde vio tenia una cruz y se tapó con su capa y dice:- Me caí un pozo, ¿Me da algo para la cabeza?
El farmacéutico se fue adentro buscar algo, “Este tipo es un bolu… no me gusta nada, le voy hacer un regalito, le doy un purgante con gota” Salió del cuartito:- Tome esto y en un esto estará bien.
Salió de ahí, se fue apurado. La noche estaba fría lloviznaba.
Drácula siente que le duele la panza pero no lleva apunte. Al rato lo vio una mujer estaba en la parada de ómnibus y de acercó la mujer para atacarla cuando le vinieron ganas y corrió a la plaza enfrente y la pobre mujer sorprendida se desmayo. Él quedo flaco como un escarbadientes.
A la mañana siguiente estaba lloviendo a cántaro, otra vez Daniel fue misma casa a ver si era real o no. Sí estaba ataúd. Lo vio y se fue.
La ciudad estaba inundándose, la lluvia, el vampiro estaba sentado sobre cornisa de la terraza gritando:- ¡No hay nadie, la gente no sale de noche y mi panza ruge, necesitó comer más! ¡Este país que me dijeron tenia la mejor sangre! ¡Eeeeh!
¡Estoy como una cancha de bocha y me voy este paiiis!
Se paró, se resbaló y se cayó al agua y s llevó la corriente.
Él hizo fuerza, mucha fuerza alcanzo un árbol, subió y trasformó en vampiro y después se fue al puerto. Tenia algo en la garganta, escupió y era un pececito.
Siguió caminando y se encontró con Daniel. El conde dice:- Vos SOS el muchacho que iba toda la mañana a mi casa ¿eh?
El muchacho dijo sí. El vampiro tenía una bronca bárbara porque no dejó dormir y con un gesto lo tomó por cuello y le chupó toda la sangre. ¡Qué asco esta sangre, es amarga!
Cuando miro el cuerpo leyó en la remera una inscripción que decía: “Yo tengo SIDA y… ¿UD?
El vampiro pensó ¡soy un pelo…! Y triste abordó el barco rumbo a Pennsylvania.


Autor: Héctor D Burini

viernes, 18 de diciembre de 2009

¿De quién es este revólver?


En una casa con dos piezas, un living y una cocina, vivía una familia. En ella vive Pablo de 13 año, su hermana Paula de 20, y una perrita.En ese momento estaba encendido el televisor y pasaban el informativo. El señor de la televisión da una noticia:Periodista: - Ayer encontraron el cuerpo de una mujer joven. Los dos hermanos no escucharon la noticia porque preparando la comida. Más tarde, Paula estaba limpiando el living, de pronto vio que algo había debajo del sillón. La muchacha agarro con la mano el objeto, vio que era un revólver y llamó a su hermano. Paula: -­ Pablo!, ­Pablo! ­¡ven para acá que encontré algo!.Pablo se encontraba en su pieza, jugando con la computadora. Escuchó a su hermana, fue enseguida para allá, y le pregunto:Pablo: -¿Qué té pasa?, ¿porqué me llamaste Paula?. Paula: - ¡Mira qué encontré debajo de este sillón, ­un revólver!.Pablo: - ¿Un revólver?, ¿De quién ese este revólver?.Paula: - ­¡Qué sé yo, de quién es!.Pablo: - Llama a la policía, dijo Pablo.Llamaron a la policía y ésta vino enseguida. Llegó el teniente y les dijo:Teniente: - Yo soy el teniente José‚ ustedes ¿cómo se llaman?Paula: - Yo soy Paula mi hermano es Pablo.Teniente: - Viven solos?.Paula: - Mis padres están de vacaciones.Teniente - Cuéntenme qué fue lo que vieron. Paula: - Nosotros no vimos ni escuchamos nada. Lo único que encontramos fue este revólver. Mi novio y yo llegamos a las 2 de la mañana.Teniente: - ¿Cómo se llama tu novio?.Paula: - Se llama Rolo Fuente.Se terminó la entrevista. El teniente le ordenó a un policía que se llevara el revólver para revisar las huellas digitales, también le pidió que investigue al novio de la chica.A la mañana siguiente el teniente estaba en su oficina sentado en la silla, cuando llegó el policía y le entregó un papel en su mano. El teniente leyó el informe con atención, supo de quién era ese revólver y quién mató a la chica.Mientas tanto, en la casa, los dos hermanos se encontraban jugando a las cartas. En ese momento, golpean la puerta, Paula se levanta para atender. Mira por el agujero de la puerta y la abre. Era su novio, entró a la casa y preguntó:Novio: - ¿Qué estás haciendo en este momento?.Paula: - Estoy jugando un partido de cartas con mi hermano. ¿Querés jugar con nosotros?.Novio: - Bueno sí qui... No terminó la frase, cuando golpearon la puerta. Paula fue a atender, nuevamente abrió la puerta y era el teniente. Paula dice:Paula: - ­Oh!, teniente! ¿Pasó algo?, ¡Pase, pase, adelante!El teniente entró, y dijo:Teniente: - ­Vaya, vaya! ­¡Qué sorpresa que estén todos ustedes acá! ¡Ya sé de quién es el revólver!Paula: - ¿De quién es ese revólver? - dijo, Paula.Teniente - Muy bien ahora estamos todos. Perdónenme, me hacen un lugar para sentarme?Paula: - Sí, en este lugar, en el living.Se sentaron en un sillón, en el que Paula había encontrado el revólver. Pablo también se sentó y el teniente empezó su relato.Teniente: – Por dónde empezamos... Usted Paula se encontró con ese revólver y sorprendida llamó a su hermano, ¿verdad?Paula: – Sí, verdad.Teniente: - Muy bien, entonces continuemos con este asunto. Usted y su novio llegaron a la madrugada, usted despidió su novio y entró a su casa.Paula: – Correcto.Teniente: – Su novio dio media vuelta y en ese momento se le cayó el arma al suelo. ¿Verdad señor Rolo Fuerte?No le contestó la pregunta y se quedó como paralizado. La chica le dijo al teniente.Paula: - ¡No puede ser, mi novio no tenía el arma! ¿Cómo entra el arma a mi casa?. Teniente: - Si señorita, eso es verdad. Un día antes encontraron a una mujer asesinada. ¿Se preguntarán cómo llegué a ésta conclusión? Porque las huellas que tenía el arma pertenecen a su novio. El arma se le cayó y su perrito al encontrar el revólver lo llevó adentro de la casa y lo escondió debajo del sillón. ¿Hay otra pregunta?Nadie contestó, se quedaron todos mudos. El teniente le dijo al sujeto:Teniente: - Usted está arrestado por el crimen de esa joven. El teniente agarró al sujeto, le puso las esposas y se lo llevó preso.Pasaron tres semanas, llegaron los padres y los chicos les contaron todo lo sucedido. Autor: Héctor D burini

El Viaje


En pleno centro Rosario, viven dos muchachos, Manuel de 25 años y Tito de 23, sus casas están enfrente.
Manuel vive solo en una casa grande y sus padres viven en Salta. Antes de venirse a vivir a Rosario los padres le contaron que tenia un hermano menor pero que se lo habían sacado al nacer. Ellos lo buscaron por todos lados pero no lo encontraron.
Manuel se quedó con muchas dudas respecto del nacimiento y robo de su hermano y decidió buscarlo en Salta Manuel encontró a una señora que también había estado en esos días en el hospital y le contó todo lo que ella sabia.
Manuel guarda la información en secreto hasta poder encontrarse con su hermano.
Se amigo Tito vive enfrente, en una casa con su madre y su padre. Él tuvo un accidente cuando estaba pintando el techo de su casa, se cayó de la escalera al piso, se rompió la espina dorsal y está en una silla de ruedas. Manuel pasa todas las tardes a buscarlo para dar un paseo.
Un día fueron hacia el Monumento a la Bandera, en el camino había una agencia de lotería y un cartel que decía: ¡Gane dos pasajes a España con esta rifa! ¡Su valor es de diez pesos y sortea mañana!
Apena terminó Manuel de leer lo que decía el cartel pensó -¡Qué lindo seria hacer ese viaje para buscar a mi hermano!
Manuel: - ¿Querés que viajemos, Tito?
Tito: - ¡¡Sí quiero. !!
Manuel compró la rifa y volvieron cada uno a su casa.
Tito le dijo a su madre: - ¡Compramos esta rifa y nos vamos a ir a España!
El padre entró a la casa y lo escuchó. Se puso alegre y triste a la vez porque había comprado unos pasajes a España cuatro días atrás para regalárselo aTito para su cumpleaños.
A la mañana siguiente, cuando terminó su horario de trabajar, Manuel fue a preguntarle el dueño de la agencia si salió su número de la rifa del viaje. El dueño de dijo no. Manuel dio media vuelta y se fue para lo de su amigo para decirle ¡¡¡ No salió el número!!!
Llegó el día del cumpleaños de Tito, se lo festejaron en su casa, a lo grande, después de comer la torta, su padre entregó su regalo y les dijo:
Padre:- Ustedes compraron una rifa para ir a España, en ese momento yo no dije nada porque estaban ustedes tan contento y entusiasmados pero.... ¡ Entres días se van de viaje!
Los muchachos se pusieron alegres, muy contentos, mucho más Manuel que le dijo al padre de Tito - Le agradezco con todo mi corazón, estoy contento con ese viaje. El porque después se enterarán.
Ya llegó el día, prepararon todas las valijas para ir al aeropuerto. Llegaron al aeropuerto, despidieron a todos y Manuel tomó la silla de rueda de Tito. Él y su amigo se van a tomar el avión, su vuelo a España. Fueron conversando con todos los pasajeros.
En el avión viaja una muchacha de 21 años que se llama Ana, tiene pelo largo, es rubia y flaca. Es maestra de jardín y esta hablando con Tito. Durante el vuelo charlando. Tito le contó de su vida y ella también.
Al llegar a España, bajaron del avión pasaron por la aduana, después invitaron a Ana a la playa par el día siguiente, ella aceptó. Se tomaron un taxi para ir hasta el hotel y ese hotel durmieron todo el día.
A la mañana siguiente Ana los esperaba en la puerta del hotel para ir a la playa, Manuel no fue con ellos y les dijo: - No voy con ustedes necesito ir a otro lugar, al mediodía espérenme aquí.
Ellos se miraron sorprendidos por la respuesta de Manuel pero se fueron a disfrutar de la playa.
Manuel se fue a la Embajada de Argentina buscando a su hermano pero no pudo buscar en todos lugares porque estaba muy ansioso y excitado por la noticia que podría aparecer.
Mientras en la playa los otros dos están sentado en la arena, jugando a la pelota con las manos. Al medio día se juntaron los tres. Salieron a dar un paseo, recorrieron conociendo España, así toda la tarde.
Al día siguiente volvió a la embajada para buscar en los otros libros con todos los datos que le dieron en Salta cuando de pronto vio el nombre del señor que le había sacado a su hermano. Manuel sacó un papel y una birome, anotó la dirección y se fue a buscar a sus amigos.
En el salón del hotel estaban en una mesa Tito y Ana, agarrándose de las manos, de pronto apareció Manuel. Cuando Manuel los vio se puso muy contento y alegre y le dice: - Estoy contento porque encontré mi hermano menor.
Los dos sorprendieron con la noticia, Tito más que Ana.
Tito:-¿ Qué hermano, tenés un hermano menor.
Manuel les explicó toda la historia, cuando termino de contarle, Tito le presento a su novia, Ana.
Los tres festejaron, bailando y cantando hasta la noche.
Al medio día estaban en la puerta del hotel los dos muchachos esperando a Ana, al rato llega ella. Manuel les preguntó si lo acompañaban haber a su hermano, ellos respondieron que sí.
Los tres se tomaron un taxi y cuando estaban cerca de la casa se bajaron. Manuel sacó un papel del bolsillo de la campera, miró la dirección y caminaron una cuadra hasta llegar a la casa. Allí estaban jugando dos jóvenes al básquet.
Manuel los mira y ve que uno tiene Síndrome de down. Siguen caminando y cuando está por golpear la puerta, un muchacho le dice: -¿ Qué se le ofrece?
Manuel:- ¿Vos vivís aquí?
Muchacho:- Si, vivo aquí.
Manuel:- ¿Está tu papá?
Muchacho:- Si, está en la casa.
El padre salió a la puerta de entrada para ve quién era y a los vio a los tres amigos.
Padre:- ¿Qué se le ofrece, puedo ayudarlo en algo?
Manuel le explicó que estaba buscando a un hermano que lo habían sacado de un hospital de Salta y que él sabia que vivía con esta familia porque una señora de Salta le contó toda la verdad.
El señor seguía en la puerta escuchando y luego los invitó a pasar. Un rato más tarde el señor le dice a Manuel.
Padre:- Me disculpo por lo sucedido, en ese momento estaba mal de la cabeza. Cuando me di cuenta de lo que había hecho ya estaba en España. Ahora e voy a contar otra cosa.
Manuel:- ¿ Qué cosa?
Padre:- tu hermano tiene síndrome down.
Manuel estaba muy atento escuchando al señor, se puso colorado no le salías la vos, estaba muy emocionado y hasta tartamudeaba.
Manuel: - Mire don si, si, si lo vi, no me imaginé nun... nunca..... Él es mi herrr hermano.
El señor se levantó del sillón, abrió la puerta y llamó a su hijo.
El muchacho entró a la casa y miró sorprendido.
Lucas:- ¿Qué pasa papá?
A Lucas le explicaron todo lo que le había pasado. El joven se enteró de su historia tomó una decisión. Vivirá con las dos familias, viajando a Salta a Rosario y a España varias veces al año.
Tito y Ana se casaron cuando volvieron a Argentina y viven con los padres de tito.
Un mes más tarde llegó la Navidad. Manuel u Lucas, su hermano, la festejaron juntos en Rosario con toda la familia que llegó de Salta. Después de la doce Manuel recibió un fuerte abrazo de sus padres y de su hermano.

Autor: Héctor D Burini

El ladrón


En la cárcel estaba Juan que tenia más de 50 años. Lo condenaron a 20 años por asalto a un banco y nadie sabía donde estaba el dinero. El único era Juan.
Juan estaba en su celda, sentado en su cama y pensaba en su libertad, dentro de un mes y medio. Sus amigos de la cárcel lo respetaban mucho y también un guardia.
Juan esta casado y tiene una hija. Tiene una foto en la pared de su celda de su señora con su hija en brazos.
Esta historia comienza en años de democracia, Juan ya estaba casado con Juana, tenía una casa hermosa con un living, cocina, comedor, dos piezas y un baño.
Juan estaba en el Monumento a la Bandera festejando que asumió Alfonsin, toda la gente decía:- ¡Viva la democracia y viva Alfonsin! ¡Fuera los militares!
Era de noche y toda la gente regresaba Juan tomó el colectivo para ir a su casa, mientras tanto pensaba “por fin tenemos un hijo, antes no podíamos por la inflación”. Juan llegó a su casa abrazo a su señora e hicieron el amor.
Trabaja de vendedor de coches, se venden poco. Los clientes se asustan con los precios de los coches
Juana tiene desde soltera su negocio de vender y arreglar vestidos y ropas. Es modista y gana muchos más que Juan.
Todos los días Juan llegaba a su casa con cara amargado porque no vendía ningún coche y le pedía a su esposa la plata para comprar la comida y su vicio, el cigarrillo.
Él quería ganar su plata.
Juan la conoció a Juana cuando tenia 15 años, él estaba muy mal porque se quedó solo, abonado por los padres. Se hizo ladrón para comer y los padres de Juana lo ayudaron a salir de esa miseria.
Un día, al mediodía estaba en un bar tomando un café, estaba haciendo tiempo de ir a trabajar y escucha una sirena de policía. Se levantó para ir a trabajar y a pocos metros de ahí, se encontró a la policía, mucha gente. Juan le dice a una señora:- ¿Qué pasó, acá?
La señora estaba muy preocupada y triste por lo que le pasó al almacenero.
Señora:- Estos malditos ladrones robaron al almacenero y los chorros se escaparon.
Juan le dio las gracias y se fue caminando y pensando: - ¡Éste gobierno de mier...! ¡No hace nada para ayudar la gente! Un rato largo tiene una idea “asaltar un banco” “La idea no es mala, ¿cómo hacerlo?”
En principio no era buena idea asaltar un banco, si te agarra la policía te mete preso...
Siempre misma rutina, estaba cansado de su bajo sueldo. Un día fue a buscar al dueño local y le pidió un aumento y el dueño dijo:- ¡No hay! Y Juan furioso como un animal decidió asaltar el banco. Ya tenía un plan.
A la mañana siguiente, Juan estaba en su casa, preperando el plan y pensaba ¿qué quería contarle su señora?
Ayer a la noche cuando estaban cenando Juana le dijo: - Necesito que hablemos, querido.
Él no escuchaba, estaba muy nervioso y después discutieron un poco.
Terminó su desayuno y se fue al banco con un maletín, mientras pensaba ¿Qué será lo importante que Juana me quiere decir?
Llegó al banco caminó hacia un señor estaba escribiendo y le preguntó: - Por favor señor, ¿esta el gerente?
El señor levantó la vista, lo miró y le dice: - Sí está. ¿Qué quiere usted?
Juan estaba poco nervioso: - Un asunto, depositar este dinero, mostrando maletín
El señor lo acompañó a Juan a ver al gerente, un hombre alto, delgado y de bigotes.
Caminaron hacia una puerta, golpearon y entró el empleado y le dijo: - Permiso, lo busca un señor
Gerente:- Que pase. Sentado frente a Juan, le dice: - ¿Qué se ofrece a usted?
Juan muy nervioso sacó un revólver y le apunto al dueño del banco, le dijo: - ¡Esto es un asalto, deme toda plata de la bóveda!
El hombre estaba asustado, quiso tranquilizar al asaltante, este no quiso saber nada.
El gerente agarró las llaves y caminó hacia la bóveda, con su mano derecha había tocado un timbre bajo de su mesa para llamar a la policía.
Juan le da un golpe en la cabeza al gerente y entra a la bóveda y guarda el dinero en la bolsa.
Pronto oye la sirena. Escondió el dinero y salió corriendo.
Llegó la policía, lo persiguieron y se lo llevaron a la comisaría.
Vino su señora, ellos estaban un cuarto de visitas
Juana:- ¡Anoche vos no me dejaste hablarte y discutimos! ¿Por qué no me dijiste nada?
Juan le dio un dolor de alma esas palabras y no escuchaba a su señora.
Juana le cuenta que esta embarazada. Se abrazan, y lloran.
El juez le dio 20 años prisión.
Un día lo visitó Juana y presentó su hija que se llama Beta. Le entrego una foto de ellas.
Juan le dijo: - estoy muy arrepentido.
Pasaron muchos años.
Juan estaba sentado en la cama de su celda, jugando con la llave de su felicidad y él pensaba dos cosas, una falta muy poco para mi libertad, otra recuperar el dinero. Se levantó de la cama y la llave la puso en su pantalón.
Ya es la hora de la salida, Juan estaba en la puerta de chapa y el guardia abrió la puerta Juan salió y saludo el guardia con la mano, no dijeron nada.
Lo estaba esperando su esposa y la hija, caminó hacia ellas y las abrazó a las dos muy emocionado. Subieron a un auto y partieron.
A la mañana siguiente, Juan estaba en su casa, no veía la hora ir buscar su dinero.
Un rato después del desayuno se fue al banco disfrazado como ejecutivo, directamente al baño, con la llave abrió la puerta. Lo había escondido en la tubería del aire acondicionado, allí estaba el dinero, intacto. Estaba feliz, lo tomó y se fue a su casa.
Con su familia están recorriendo el mundo.

Autor: Héctor D Burini

Pequeño Ladrón






Había una casa pequeña, vivían un matrimonio joven de 40 y pico. La casa tenia tres habitaciones y una cocina, comedor y un baño.
El señor estaba en el comedor frente a la mesa comiendo queso y mirando la T.V. Era un poco gordo, barbudo y siempre se rancaba la cabeza. Se llama Mario.
El señor se fue al baño, cuando regresó al lugar, se sorprendió porque no estaba el queso en la mesa. Llamó su señora, le dijo:- ¿Yo fui al baño, vos comiste mi queso sobre la mesa?
Señora:- ¿Yo no fui, estaba en la cocina lavando los platos?
La señora se fue nuevamente a la cocina.
Rascándose la cabeza se dijo sí mismo: - ¿Qué raro?
Esto se repite todo los días, él estaba molesto entonces llama un detective para arreglar éste asunto.
A la mañana temprano vino el detective, era muy delgado y tartamudeaba un poco.
Estaba adentro de la casa, le dice:- Qué le pa-pa-pasa se-se-señor.
Mario relato que le sucedió hasta de hoy.
Detective revisa toda la casa y ver un pequeño agujero de la pared.
Detective:- Ud estaba asentado en la si-si-silla en la me-me-mesa, co-co-comiendo queso, mirando t.v. ¿eh?
Mario:- ¡Sí señor! Exacto.
Detective:- Bueno traiga un po-po-poco de que-que-queso.
Mario se fue a buscar el queso y vino rápido. Detective tomó el queso y dice:- A-a-ahora lo pongo sobre la me-me-mesa, a-a-ahora va-va-vamos irnos a la pu-pu-puerta.
Llegó a la puerta el detective dio vuelta la cabeza a mirar el queso y ¡le vio! Bueno se-se-señor ya se q-q-quién le ro-ro-roba. Ma-ma-mañana le digo y se fue.
Mario cerró la puerta y se fue comedor, vio que desapareció queso y se rascó la cabeza, no entendía nada.
Al día siguiente encontraba adentro de la casa, el dueño de la casa y detective. Detective trajo una jaula para cazar. Le dice el dueño: - ¿Qué cosa es?
No le lleva apunte. Sobre la mesa puso jaula y se prepara para cazarlo.
El detective le dijo:- Busque un poco queso.
Mario vino enseguida, le dio el queso al detective que le puso adentro de la jaula y ellos se fueron detrás de la puerta.
Mario se rancaba la cabeza, el ladrón salió la cueva se subió a la mesa se fue hacia donde estaba el queso y lo atrapo la jaula. Detective dijo:- ¡lo ca-ca-cazamos Mario! ¡Hurra!
Mario:- ¿Este era el ladrón que me comía queso, eh? ¿Dónde se lo lleva?
Detective:- se lo lle-lle-llevo un ju-ju-juez a ver que ha-ha-hacer con él.
Este pobre ratón lo llevaron al experimento con animales para curar a enfermos. Mario siguió comiendo tranquilo y el detective esta sentado en la silla su oficina, fumando su habano... de pronto sonó el teléfono.
Había una casa pequeña, vivían un matrimonio joven de 40 y pico. La casa tenia tres habitaciones y una cocina, comedor y un baño.
El señor estaba en el comedor frente a la mesa comiendo queso y mirando la T.V. Era un poco gordo, barbudo y siempre se rancaba la cabeza. Se llama Mario.
El señor se fue al baño, cuando regresó al lugar, se sorprendió porque no estaba el queso en la mesa. Llamó su señora, le dijo:- ¿Yo fui al baño, vos comiste mi queso sobre la mesa?
Señora:- ¿Yo no fui, estaba en la cocina lavando los platos?
La señora se fue nuevamente a la cocina.
Rascándose la cabeza se dijo sí mismo: - ¿Qué raro?
Esto se repite todo los días, él estaba molesto entonces llama un detective para arreglar éste asunto.
A la mañana temprano vino el detective, era muy delgado y tartamudeaba un poco.
Estaba adentro de la casa, le dice:- Qué le pa-pa-pasa se-se-señor.
Mario relato que le sucedió hasta de hoy.
Detective revisa toda la casa y ver un pequeño agujero de la pared.
Detective:- Ud estaba asentado en la si-si-silla en la me-me-mesa, co-co-comiendo queso, mirando t.v. ¿eh?
Mario:- ¡Sí señor! Exacto.
Detective:- Bueno traiga un po-po-poco de que-que-queso.
Mario se fue a buscar el queso y vino rápido. Detective tomó el queso y dice:- A-a-ahora lo pongo sobre la me-me-mesa, a-a-ahora va-va-vamos irnos a la pu-pu-puerta.
Llegó a la puerta el detective dio vuelta la cabeza a mirar el queso y ¡le vio! Bueno se-se-señor ya se q-q-quién le ro-ro-roba. Ma-ma-mañana le digo y se fue.
Mario cerró la puerta y se fue comedor, vio que desapareció queso y se rascó la cabeza, no entendía nada.
Al día siguiente encontraba adentro de la casa, el dueño de la casa y detective. Detective trajo una jaula para cazar. Le dice el dueño: - ¿Qué cosa es?
No le lleva apunte. Sobre la mesa puso jaula y se prepara para cazarlo.
El detective le dijo:- Busque un poco queso.
Mario vino enseguida, le dio el queso al detective que le puso adentro de la jaula y ellos se fueron detrás de la puerta.
Mario se rancaba la cabeza, el ladrón salió la cueva se subió a la mesa se fue hacia donde estaba el queso y lo atrapo la jaula. Detective dijo:- ¡lo ca-ca-cazamos Mario! ¡Hurra!
Mario:- ¿Este era el ladrón que me comía queso, eh? ¿Dónde se lo lleva?
Detective:- se lo lle-lle-llevo un ju-ju-juez a ver que ha-ha-hacer con él.
Este pobre ratón lo llevaron al experimento con animales para curar a enfermos. Mario siguió comiendo tranquilo y el detective esta sentado en la silla su oficina, fumando su habano... de pronto sonó el teléfono.

Héctor D Burini

¿Quién es esta plata?


Domingo 15 de Enero 2006, ya estamos en verano.
Madrugada en el Monumento a la Bandera, olor a perfume de mujer. Su vestidura es muy luminosa parece que fuera de día, el viento suave golpea su cuerpo de mármol, no escuchaba nada, un silencio tal como si fuera que no viviese nadie. A lo lejos muy lejos sé oída una sirena. ¿Qué habrá pasado?.
Amanece el día frente al río Paraná, esta serenó, aparece un sol redondo como una manzana roja.
Poco a poco la gente esta despertando de una noche que fue larguísima, no pudieron dormir por el calor.
En centro de la ciudad, en un bar, hay un joven de 30 y pico años largos, tiene un pantalón corto y remera, sandalias, delgado y con bigote.
En una mesa él esta tomando un café con leche y medias lunas en el mostrador, está escuchaba la radio, el informativo del tiempo por una voz de mujer.
Mujer:-Para hoy el tiempo, calor, nublado a lo mejor mediodía un chaparrón.
El joven terminó el desayuno pidió el mozo trajera la cuenta, él pagó la cuenta, y le dijo al mozo: - ¡Uy qué calor!
Mozo:- Sí, es verdad.
Se fue caminando despacio. Se llama Otoño porque nació 21 de Marzo. Era un empleado, vendía ropa.
Él estaba soñando despierto, me gustaría ganarme un billete para ir un viaje y llevarme a mi nov….
No término de pensar cuando un señor de su edad que corría rápido lo empujó al suelo y le dijo: - ¡Perdón, disculpe señor, no lo vi!.
En el momento que habla, el señor lo levantó del suelo,
Otoño: -No fue nada, gracia por levantarme del piso.
Se marcharon rápido. Otoño vio un kiosco y quiso comprar un helado. Metió la mano en bolsillo de su pantalón y vio que faltaba la plata y se dio cuenta que ese hombre le robó el documento. Lo insultó
Ese momento pasó y siguió caminando. A pocas cuadras ahí Otoño encontró una valija en la vereda. Él la mira bien, no era peligrosa, entonces la tocó y la abrió, la miró y se quedó un minuto duro y la boca abierta: ¡ Sorprendió tanta plata! ¡ Jamás en su vida! Reaccionó, miró todos a lados, no había nadie en la calle y se fue su casa llevando la valija, corriendo como una liebre.
Llegó a su casa, buscaba la llave en el pantalón, no podía encontrarla, ¡ Estaba muy nervioso! Después la encontró y entró a la casa. Había un living grande, una mesa y cuatro silla, una mesita para teléfono, al lado una cocina que conduce al patio chico con escalera, al otro lado la pieza y cerca un baño.
Puso el maletín sobre la mesa, lo abre para contar la plata. Le llevó contarla medio día, tenía más de $ 1.000.000
Era el medio día, estaba nublado y se escuchaban truenos.
Otoño sentado en la silla, pensaba yo soy un empleado de mierda que gano $ 500 por mes, es preciso mucho años para juntar esta plata. ¿Será robada? ¿Será de una traficante droga?... Entonces, ¿De quién es esta plata?
Quería llamar a su novia, ella es policía.
Su novia es delgada, su rostro lindo y su cabello es corto y negro. Se llama Eva. Entró trabajar hace un año en la policía y en los fines de semana trabaja con su padre, en una farmacia.
Tomó el teléfono, marco su número, en ese momento se largó la lluvia.
Otoño: ¿Quién, habla, por favor? ¿Sos vos Eva? Soy yo, tu novio.
Eva: - ¡Sí, soy yo! ¿Qué quieres, Otoño?
Otoño:-¡Quiero venga, por favor, enseguida! ¡Quiero hablar con vos urgente!
Eva: -Sí voy, espérame, en 5 minuto estaré en tu casa.
Ella se extrañó mucho comportamiento de su novio. Agarró paraguas, se llevó su llave del coche y dijo sus padres, enseguida vuelvo.
Llegó a la casa de su novio, tocó la puerta y él la abrió. Entró la casa, ella sorprendida vio lo que tenía sobre la mesa, le dice: ¿Dónde salió esto?
Otoño: - Te voy a explicar, siéntate en una silla.
Explicó todo que le sucedió en el bar, hasta el maletín y a ella le quedó una duda.
Eva: - Este señor que te empujo ¿Vos viste la cara? Él te vio con el maletín?
Otoño:-Al mejor, si o no sé si puedo conocer este hombre... Vos decís que yo vengo caminando y el ladrón cree que lo descubrí entonces deja el maletín suelo para que yo lo tome
Eva:-Vos tienes razón.
Deja el maletín en el suelo ¿Con una dirección? Mañana voy a comentarlo a mi compañero y mi jefe.
Otoño:-no hay dirección, ninguna cosa.
Ella se levantó de la silla para irse a su casa, le dio un beso y se fué. Este momento terminó la lluvia.
A la mañana siguiente, Eva entró en jefatura de la policía. Estaba de uniforme y en su cabeza tiene un rodete con gorra.
Llamó a su jefe y sus amigos, todos reunieron y ella - estaba parada- les contó que le pasó con su novio. Tardó más de tres horas en hablarlo. Cuando terminó la mujer, el jefe le dijo: -¡Bueno, trabajar muchachos, esto es importante!.
El jefe se fue su oficina, otro se puso trabajar y Eva con otros tres más charlaba, uno ello dice:
-Yo conozco un poema que se titula, ¿Quién es esta plata?
Este dinero, quién es quién serás
Se ponga la plata en mi mano
Se va como agua entre dedos
Y si el dinero se quema
No vuelve nunca más
¿Les gusta este poema? ¿Qué les parece? Mientras se van trabajar iban charlando y Eva dijo: - No esta mal, no es muy bueno, que digamos ¿Quién es este poema?
El amigo hizo movimiento negativo con la cabeza.
Trabajaron todo el día, investigaron por tierra y por aire, por todo el mundo .... ninguna noticia.
El amigo le dio un papel a Eva que leyó y terminó de leer y agradeció a todos.
Lo llamo a su novio que viniera al Monumento de la Bandera y lleve el dinero.
Otoño fue para allá, le dio una sorpresa que había tanto gente allí Eva dice: -¡Hola Otoño! Ya sé, estas sorprendido tanto gente ¿eh?
Ellos estaban sentados en la escalera. Otoño cada vez entendía menos.
Eva:- Siéntate con nosotros
Él se sentó junto ellos para escuchar a Eva.
Eva:-Vos saliste en el bar. , Va a caminando despacio también distraído, después te empujó un hombre y te levantó del suelo, te robó y vos insultante y después encontraste $1.000.000- ¿Vos, sabes por qué?
Otoño:-No sé, estoy confundido.
Eva:-Estos personajes hace más de 20 años en este Monumento de la Bandera, tuvieron un accidente. Este matrimonio y su hija iban cruzando por la calle, venia un auto que manejaba este señor, frenó justo pero lastimó las piernas de la chica.
Se fueron al juicio, y el juez dijo: - ¡Es culpable! Pero no fue cárcel, si debía pagarle $1.000.000. Él no tenia la plata. Pensó, pensó y pensó... y se le ocurrió robarle los traficantes de droga. Otoño, el te vio a vos, él imaginó que lo viste, entonces dejó el maletín en el suelo, después corrió hacia vos para sacarte el documento, róbate donde vivís. Entonces esta historia llegó a su fin.
Otoño se quedó un minuto silencio, después preguntó: -¿Este dinero que hacemos, ¿eh?
Eva se levantó y dijo: - Bueno el juez dijo: que repartamos el dinero con mi novio y el matrimonio Pérez y ellos deben ayudar a Juan a conseguir un trabajo bueno.
Sé fuero contentos, felices. Otoño y Eva se casaron y compraron una casa grande.

Autor:Héctor D Burini

Fin del Mundo


No había nada en este mundo, había puro humo, incendios, se quemaban las casas y los edificios. Se olía a podrido, a pólvora y el cielo estaba cubierto de humo sin llegar a verse las nubes.
De pronto, de la nada, apareció un muchacho de 20 años, su casa estaba hecha pedazos y solo quedaba su habitación y la cama. El muchacho había quedado atrapado debajo de la cama, cuando pudo, la tomó con sus dos manos y con los pies la empujó y logró darla vuelta. Así pudo levantarse al suelo. Miró a su alrededor y vio todo destruido por completo. No había nadie, no se oía ni ladrar a un perro, tampoco cómo estaba el clima, ni siquiera si era o de noche, era puro humo espesó.
El joven caminó un poco pero se sentía mareado, por eso se sentó en un pedazo de tronco de un árbol que parecía que lo habían cortado con un serrucho. No sabe qué ocurrió, que pasó pro de pronto si supo qué ocurrió.
Los tres días antes que ocurriera esto, él estaba sentado en una sala, cursaba el último año, estudiaba para ser abogado. Cuando terminó la clase, guardo el cuaderno en la mochila y se fue a su casa. Vivía con su abuela en una casa pequeña. Llegó a su casa y encontró la comida en la mesa, su abuela trabajaba doméstica por horas. Guardo la mochila en su pieza, fue caminando hasta comedor y se sentó en la mesa y después prendió el televisor. Las noticias las daba un señor periodista que decía:
Periodista:- Ya hace un mes que empezó la guerra entre EE.UU y Corea del Sur, hay varios muertos y herido.
Escuchaba las noticias mientras decías por dentro. "Esta guerra no sirve para nada, para lo único que sirve es para destruir el mun...
No terminó la frase cuando entró la abuela, él se sorprendió al verla porque nunca llegaba temprano. Ella cerró la puerta con llave y la colgó en el lugar de siempre después se acercó a su nieto.
Nieto: - ¿Qué dice abuela?
Abuela: - ¿Qué tal, sorprendido he?
La abuela se sentó a la mesa junto a su nieto, vio que quedaba un poco comida y se sirvió.
Nieto:- ¡Sí! La verdad me sorprendiste. ¿Qué le pasó que viniste temprano?
Abuela: - Vine temprano porque la señora donde trabajo llegó temprano y me dijo que me viniera para casa y me tomara el fin de semana para descansar. ¿Qué mirás por la T.V.
Nieto:- ¡No es nada! ¡Esta maldita guerra, abuela!
No le dijo nada a su nieto porque él tenia razón, esta guerra es inútil. Se paró llevándose los platos a la cocina ara lavarlos. Su nieto se prepara para ir a jugar con sus compañeros. A la abuela se la ocurrió algo.
Abuela: - Carlitos, se me ocurrió una idea, ¿vamos de picnic el sábado?
Carlitos no escuchaba porque estaba en su cuarto cambiándose de ropa. Ella gritó más fuerte.
Abuela:- Carlitos, se me ocurrió una idea. ¿Vamos a ir de picnic el sábado?
Nieto:- ¡Sí, abuela, te escuchó! ¡Estoy en mi cuarto cambiándome de ropa, enseguida salgo!
Carlitos salió su cuarto y fue directo a la cocina para decirle que sí, después la besó en la frente y se macho. La abuela se quedó sola, terminó de sacar los platos y sentó en la silla. Por dentro pensaba. ¿Qué buen muchacho, que lástima que sus padres no estén para verlo?
Cuando Carlitos tenia 5 años perdió a sus padres y quedo de su abuela. Ellos tuvieron un accidente de autos cuando iban a cruzar la vía de tren, sin darse cuenta cruzaron y el ten los atropelló.
Ya llegó el sábado para ir de picnic. Carlitos estaba en su cuarto preparando sus cosas, su abuela está en la cocina preparando algo para comer.
Carlitos estaba listo para salir, de pronto sintió que algo se movía en su cuarto y que su abuela lo llamaba.
Abuela:- ¡Carlitos, Carlitos! ¿Qué pasa, que esta sucediendo?
Nieto:- Voy enseg...
No terminó la frase cuando más fuerte se sintió otro temblor y se metió debajo de la cama. De repente escuchó una explosión más fuerte todavía.....
Él estaba sentado en ese pequeño tronco y nuevamente pensaba, esa maldita guerra me destruyó la única familia que tenia.
De pronto apareció una muchacha de unos 25 años y le toco el brazo. Carlitos la miró sorprendido. La muchacha lo tomó del brazo para ayudarlo a levantarse. Él quiso decirle algo pero no pudo, ella con su mano le tapó la boca.
Los dos jóvenes se fueron caminando, en el camino vieron a otra persona y después a otra.
Todos comenzaron a buscar su nuevo destino.


Autor: Héctor D Burini