Una siesta
Una tarde
hermosa de primavera había un poco sol y una brisa suave.
Alicia estaba
secando los platos, cuando terminó estaba busco una silla y la llevo
al patio. Este era grande, con mucho césped recién contado. Se olía olor a
césped, se sentó en la silla y se quedó dormida.
En
el sueño estaba recordando su infancia, cuando tenía 12 años, un domingo por la
tarde con su madre lo llevo al parque, Alicia llevo una blusa color celeste
como el cielo.
Alicia estaba
contenta, alegre pasaron un día hermoso, da vuelta su casa se encontraron un
vendedor de loro y lo compro uno, una nena la mamá edad de Alicia,
le dice:- Mamá despierta Alicia se quedó ahí le dijo que
lastima me despertaron se lloró por su querida su infancia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario